A dos semanas de las elecciones presidenciales, las campañas de los principales candidatos ya reportan movimientos financieros que superan los 80.000 millones de pesos entre ingresos y gastos. Sin embargo, las cifras entregadas al Consejo Nacional Electoral (CNE) también han despertado cuestionamientos por inconsistencias, retrasos en los reportes y millonarios créditos provenientes de algunas entidades financieras.
Iván Cepeda y el contrato de eventos públicos
Uno de los casos que más ha llamado la atención es el de Iván Cepeda. Hace apenas unos días, sectores políticos criticaban que en sus cuentas apareciera un gasto de cero pesos en eventos públicos, pese a que el candidato había participado en decenas de actos de campaña en distintas regiones del país. La senadora Paloma Valencia cuestionó públicamente esa situación y aseguró que había “opacidad sistemática” alrededor de los reportes de la campaña de Cepeda.
Posteriormente, la información fue actualizada y ahora Iván Cepeda figura como el que más recursos ha destinado a eventos políticos, con gastos superiores a 924 millones de pesos. Parte de esos recursos estarían relacionados con un contrato por más de 800 millones para la realización de actos públicos en diferentes ciudades del país. Aun así, persisten dudas sobre cuántos eventos específicos cubre ese contrato y cuáles corresponden directamente a actividades de campaña presidencial.
Créditos de Confiar a la campaña de Cepeda
Otro de los temas que ha generado controversia es el papel de la cooperativa Confiar, entidad que le prestó 15.000 millones de pesos a la campaña de Iván Cepeda. La organización financiera ya había respaldado campañas del Pacto Histórico en procesos anteriores, incluyendo la candidatura presidencial de Gustavo Petro en 2022.
Abelardo de la Espriella lidera en movimiento económico
Mientras tanto, la campaña de Abelardo de la Espriella aparece como la de mayor movimiento económico hasta ahora. Según los reportes oficiales, ha recibido 32.000 millones de pesos y ya registra gastos cercanos a 18.400 millones, acercándose al límite permitido por la ley electoral. Los recursos provienen principalmente de créditos otorgados por entidades bancarias: Banco de Bogotá habría entregado 15.000 millones de pesos, Bancolombia otros 12.000 millones y BBVA 5.000 millones adicionales. La mayor parte del dinero de esa campaña se ha destinado a propaganda electoral, rubro que supera los 11.900 millones de pesos. También figuran pagos millonarios a empresas de logística y producción de eventos.
Paloma Valencia y su financiación bancaria
En el caso de Paloma Valencia, la campaña reporta ingresos por 30.000 millones de pesos financiados mediante un crédito con Bancolombia. Hasta ahora registra gastos cercanos a los 10.000 millones, principalmente en publicidad electoral.
Campañas modestas: Claudia López y Sergio Fajardo
Por contraste, campañas como las de Claudia López y Sergio Fajardo muestran movimientos financieros mucho más modestos. Claudia López reporta ingresos por 87 millones de pesos, la mayoría provenientes de donaciones, mientras que Sergio Fajardo registra recursos cercanos a 1.576 millones entre aportes particulares, recursos propios y créditos.
Transparencia y sanciones
Las cifras también han vuelto a poner bajo la lupa el cumplimiento de las normas de transparencia electoral. Organizaciones como Transparencia por Colombia habían advertido previamente sobre retrasos tanto del CNE como de varias campañas para actualizar sus reportes financieros. Aunque la resolución electoral establece que ingresos y gastos deben reportarse máximo una semana después de realizados, la ley contempla sanciones únicamente cuando existen inconsistencias en la entrega final de las cuentas de campaña.
Finalmente, solo hasta agosto se conocerá con precisión el balance definitivo de ingresos y gastos de los candidatos presidenciales, incluyendo las campañas de primera y segunda vuelta.



