La presidenta de Acolgén, Natalia Gutiérrez, advirtió que Colombia podría enfrentar el próximo fenómeno de El Niño con menor capacidad de respuesta que en años anteriores, según las señales del Boletín Energético 349 de XM. El mensaje no apunta a un apagón inevitable, sino a la necesidad de medidas inmediatas para reducir el riesgo de dificultades en la atención de la demanda de energía.
Probabilidad de un El Niño muy fuerte
De acuerdo con el boletín de XM, existe más de 95% de probabilidad de consolidación de El Niño 2026-2027 y 63% de probabilidad de que sea muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Este escenario pondría más presión sobre el sistema eléctrico, implicando menores aportes hídricos, mayores temperaturas y un consumo de energía que ya está en niveles históricamente altos.
Pérdida del colchón de confiabilidad
Gutiérrez señaló que el sistema eléctrico perdió el “colchón” de confiabilidad con el que usualmente operaba. Colombia tiene hoy menos margen para enfrentar un verano fuerte, justo cuando los pronósticos climáticos son más exigentes. La advertencia se da en un momento de máximo consumo: XM reportó que en 2026 se observaron máximos históricos de demanda de 261,86 GWh/día y 12.475 MW de potencia. En junio de 2026, la demanda creció 5,75% frente al mismo mes de 2025, y la demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN) creció 6,49% frente a los mismos días del año anterior.
Demanda supera la energía firme disponible
El boletín advierte que la demanda supera la Energía Firme para el Cargo por Confiabilidad (ENFICC) disponible en el sistema. Para la vigencia actual, la demanda supera en 1.971 GWh/año la ENFICC. Para la vigencia 2026-2027, la diferencia llegaría a 3.906 GWh/año, aumentando la presión sobre la confiabilidad.
Retrasos en proyectos de generación y transmisión
A la amenaza climática se suma el retraso de nuevos proyectos de generación. XM reportó que para 2026 se esperaban 4.475 MW de nueva capacidad, pero al 2 de julio de 2026 solo habían ingresado 331 MW, equivalente a cerca de 7,4% de lo previsto. Gutiérrez comparó la situación con tener más carros cada año sin que se construyan nuevas carreteras. En transmisión, hay 42 proyectos en el Sistema de Transmisión Nacional y 60% presenta retrasos frente a su fecha inicial de puesta en operación.
Señales operativas delicadas
Entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2026, XM impartió 165 instrucciones de desconexión de carga por sobrecarga de equipos. Aunque no fueron apagones nacionales, indican que la infraestructura está llegando a sus límites en algunos momentos y territorios. XM identificó 36 restricciones en estado de emergencia y 48 en estado de alerta. Las restricciones en emergencia pueden generar racionamientos continuos según el crecimiento de la demanda, y las de alerta podrían derivar en racionamientos si coinciden con mayor consumo o menor disponibilidad de infraestructura.
Papel de las plantas térmicas y combustibles
Según XM, en condiciones hidrológicas deficitarias como las de 2015-2016, el sistema requeriría una participación sostenida del parque térmico superior a 90 GWh/día durante toda la estación de verano. En escenarios más críticos, la operación térmica tendría que acercarse a 100 GWh/día en promedio semanal por periodos que podrían durar más de 10 meses. XM advierte que, si no se cuenta con el combustible requerido, aumentan los riesgos de desatención de demanda. Para el verano 2026-2027, estima consumos promedio de gas natural entre 405 GBTUD y 428 GBTUD, con máximos de hasta 439 GBTUD.
Medidas urgentes propuestas
Entre las medidas urgentes, Gutiérrez planteó garantizar que las plantas térmicas puedan operar cuando el país las necesite, pagar las deudas del sector (incluidas las asociadas a Air-e intervenida), cumplir oportunamente con los subsidios, asegurar el abastecimiento de combustibles y conservar suficiente agua en los embalses. XM recomienda hacer seguimiento continuo a la demanda y a los aportes hídricos, gestionar restricciones e incentivar ahorros de energía. XM advierte que los principales embalses del SIN podrían operar por debajo de sus mínimos históricos en escenarios deficitarios, representando un riesgo para atender la demanda de forma confiable.



