Colombia evalúa importar gas desde Venezuela pese a restricciones de Estados Unidos
Colombia evalúa importar gas desde Venezuela pese a restricciones

Colombia explora importación de gas venezolano ante caída de reservas nacionales

En medio de un creciente debate energético, Colombia evalúa seriamente la posibilidad de importar gas natural desde Venezuela, una medida que podría aliviar la preocupante disminución de reservas nacionales que actualmente alcanzan para aproximadamente seis años más de consumo interno.

Restricciones estadounidenses complican la operación

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha sido claro al señalar que Ecopetrol no puede realizar esta transacción debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela. "Infortunadamente no podrá ser a través de Ecopetrol, no podemos hacer esta transacción porque lo que nos dicen en Venezuela es que se necesita que haya licencia por parte del Gobierno de Estados Unidos", explicó el funcionario.

La principal barrera radica en la Office of Foreign Assets Control (OFAC), la oficina de control de activos extranjeros del gobierno estadounidense que regula las operaciones con Venezuela. Tramitar una nueva licencia sería "complejo y demorado", según Palma, quien busca alternativas más prácticas y económicas para abastecer el mercado colombiano, incluyendo la importación de GLP.

Reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte

El Gobierno colombiano prevé reactivar el gasoducto Binacional Antonio Ricaurte, infraestructura que históricamente ha permitido el intercambio de gas entre ambos países. Sin embargo, expertos como Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, señalan que este debate lleva más de tres años sin avances concretos debido precisamente a las restricciones de la OFAC.

"Durante tres años y medio el Gobierno ha venido insistiendo con la posible importación de 'gas mucho más barato' desde Venezuela", comentó Acosta, quien recordó que desde noviembre de 2022 Ecopetrol solicitó sin éxito autorización para asociarse con PDVSA y reactivar el Acuerdo de 2016.

Complejidades técnicas y financieras

Luis Pacheco, exdirectivo de PDVSA, detalló los requisitos técnicos para hacer viable la importación. El gas vendría principalmente del campo La Perla, ubicado costa afuera en la península de Paraguaná, operado por las empresas Eni y Repsol.

"Lo primero que tienes que hacer es viabilizar el gas de La Perla", explicó Pacheco. "Hay que empezar porque es un campo que hoy en día es operado por Eni y Repsol. Todo el gas va a PDVSA y esta empresa no les paga por ese gas. Lo primero que tiene que hacer esa compañía que opera ese campo es decirle al Estado venezolano que empiece por pagarle".

Posteriormente, se requerirían importantes inversiones en infraestructura:

  • Construcción de un gasoducto que una la península de Paraguaná con la costa oriental del lago de Maracaibo
  • Construcción de otro gasoducto que cruce el lago, ya que los actuales probablemente no tengan capacidad suficiente
  • Reparación del gasoducto Antonio Ricaurte desde el lago Maracaibo hasta La Guajira

Negociación de precios y capacidad de refinación

Pacheco advirtió que Venezuela probablemente no venderá el gas a precio preferencial: "Si yo fuera Venezuela, no se lo regalo a Colombia. Se lo vendo al precio internacional porque también hay ahí una idea de que de alguna forma Venezuela le va a regalar gas a Colombia".

Por otro lado, Sergio Cabrales, experto en el sector, señaló que Colombia no tiene capacidad para refinar crudo venezolano, ya que sus dos refinerías (Barrancabermeja y Cartagena) operan al tope de su capacidad, procesando aproximadamente 450.000 barriles diarios.

La gran oportunidad para Colombia, según Cabrales, está en la importación a medio plazo de gas venezolano para suplir la demanda interna, una necesidad cada vez más urgente ante la disminución de reservas nacionales.

La integración energética binacional avanza en las discusiones entre ambos gobiernos, pero los obstáculos políticos, técnicos y financieros siguen siendo significativos para materializar esta iniciativa que podría transformar el panorama energético colombiano.