Empresas Públicas de Medellín (EPM) alertó este jueves sobre posibles acciones de bloqueo en las subregiones del Norte y Nordeste de Antioquia que podrían comprometer la operación de cinco de sus centrales hidroeléctricas, responsables de una parte significativa del suministro eléctrico nacional. La empresa aseguró que recibió información, a través de diferentes fuentes, sobre estas eventuales acciones y advirtió que, de concretarse, pondrían en riesgo una infraestructura estratégica que representa cerca del 16% de la demanda energética del país, razón por la que solicitó la actuación oportuna de las autoridades.
Centrales de EPM aportarían el 16% de la demanda energética nacional
Según la compañía, los posibles bloqueos afectarían las centrales hidroeléctricas Porce II, con una capacidad instalada de 405 megavatios (MW); Porce III, con 700 MW; Guadalupe III, con 270 MW; Guadalupe IV, con 202 MW, y Troneras, con 40 MW. En conjunto, estas instalaciones suman 1.617 MW de capacidad de generación hidráulica, limpia y renovable, lo que equivale aproximadamente al 16% de la demanda energética nacional.
EPM explicó que estas centrales constituyen infraestructura estratégica tanto para la compañía como para el país. Además, indicó que esta condición fue ratificada por el Ministerio de Minas y Energía, cartera que reiteró la importancia de mantener una articulación permanente entre la empresa y las instituciones del Estado para proteger la infraestructura eléctrica nacional, al tratarse de un servicio público esencial.
Minería no autorizada aumenta los riesgos para la infraestructura hidroeléctrica
La compañía señaló que el Ministerio también advirtió sobre los riesgos que representan las actividades de minería no autorizada en predios de EPM y en las áreas de influencia de las centrales ubicadas en las subregiones del Norte y Nordeste de Antioquia. De acuerdo con el documento citado por la empresa, esas actividades pueden afectar la operación segura y continua de las instalaciones encargadas de la generación de energía.
EPM aseguró que las actividades mineras no autorizadas desarrolladas en esta zona han generado impactos sobre el entorno de las centrales. En particular, indicó que se han presentado alteraciones hidráulicas en el cauce del río Porce y riesgos para infraestructura crítica indispensable para el funcionamiento del sistema de generación.
La empresa detalló que entre los activos expuestos se encuentran las vías de acceso, las presas, las casas de máquinas, los túneles de conducción de agua y las estaciones de medición de niveles, además de otras instalaciones necesarias para garantizar la continuidad del servicio. A su juicio, estas condiciones incrementan la posibilidad de movimientos en masa y elevan el nivel de riesgo para las comunidades asentadas en las áreas de influencia, el personal operativo y las personas que realizan dichas actividades.
EPM solicita apoyo de las autoridades para garantizar la operación continua
EPM insistió en que proteger esta infraestructura resulta fundamental para preservar la confiabilidad del sistema eléctrico. La empresa sostuvo que las afectaciones sobre estos activos no sólo comprometerían el funcionamiento de las centrales, sino que también podrían generar consecuencias sobre la prestación del servicio público de energía para millones de usuarios.
La compañía advirtió que, si los bloqueos anunciados por estos actores llegan a materializarse, el personal encargado de operar las centrales no podría desplazarse hasta las instalaciones, situación que tendría un impacto directo sobre la continuidad de la operación de los complejos hidroeléctricos.
EPM recordó que esta situación ocurre en un momento de alta exigencia para el sistema energético nacional debido a los bajos aportes hídricos asociados a las condiciones del fenómeno de El Niño. En ese escenario, afirmó que resulta indispensable garantizar la operación permanente de toda la infraestructura de generación disponible para contribuir al abastecimiento confiable de energía en el país.
Frente a este panorama, la empresa informó que puso en conocimiento de las autoridades competentes del orden local, departamental y nacional los riesgos identificados, con el propósito de solicitar una actuación oportuna orientada a proteger la infraestructura energética y asegurar la prestación de un servicio público considerado esencial.
Finalmente, EPM reiteró que mantiene su disposición al diálogo y que continuará promoviendo soluciones institucionales. Además, la empresa afirmó que su actuación seguirá guiada por "el diálogo, el respeto por los derechos humanos y la búsqueda de soluciones institucionales, siempre pensando en el bien común", al tiempo que insistió en la necesidad de preservar la operación de las centrales para garantizar el suministro de energía a millones de colombianos.



