EPM fortalece red eléctrica con ampliación de subestación en Soacha
La Empresas Públicas de Medellín (EPM) avanza significativamente en la ampliación de la subestación de energía Nueva Esperanza, ubicada estratégicamente en el municipio de Soacha, Cundinamarca. Este proyecto de infraestructura energética, que actualmente registra un avance del 60%, está diseñado para reforzar sustancialmente el suministro eléctrico en el centro-oriente del país, beneficiando especialmente el sur de Bogotá y numerosos municipios de la región.
Nuevo diámetro de 500 kV para mayor capacidad
El componente central de esta ampliación consiste en la construcción de un nuevo diámetro en 500 kilovoltios (kV), el cuarto y último de los diámetros de conexión previstos para esta subestación. Según la información oficial proporcionada por EPM, esta obra permitirá que la instalación alcance su máximo potencial operativo, consolidando completamente la expansión planificada para esta infraestructura de transmisión de alta tensión.
Jorge Cerezo Restrepo, gerente de Transmisión y Distribución de Energía de EPM, explicó detalladamente que "esta nueva infraestructura aportará un respaldo crucial al sistema eléctrico regional". El ejecutivo añadió que "el desarrollo incrementará notablemente la confiabilidad del sistema y ampliará la capacidad instalada, funcionando como infraestructura de respaldo para atender tanto la demanda actual como la futura de energía en esta zona de crecimiento constante".
Cronograma y aspectos técnicos del proyecto
La puesta en operación del nuevo diámetro está programada para el segundo semestre de 2026, según el cronograma establecido. Este componente fue adjudicado mediante una convocatoria formal de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), entidad gubernamental encargada de planificar el desarrollo estratégico del sistema energético nacional.
La subestación Nueva Esperanza, construida principalmente por EPM, comenzó sus operaciones en el año 2017 junto con líneas de transmisión asociadas de 230 kV y 500 kV. Desde su inauguración, ha desempeñado un papel fundamental en el suministro energético del Sistema de Transmisión Nacional, integrando diversas redes de alta tensión que conectan el centro del país con otras regiones estratégicas.
Con la construcción de este nuevo diámetro, también se habilitará técnicamente la conexión de un banco adicional de autotransformadores. Este componente especializado permitirá apoyar de manera más eficiente el Sistema de Transmisión Regional y facilitará la distribución optimizada de energía hacia áreas urbanas y municipios cercanos que dependen críticamente de esta infraestructura energética.
Marco regulatorio y planificación nacional
Este importante proyecto de ampliación se encuentra formalmente incluido dentro del Plan de Expansión de Referencia Generación-Transmisión 2020-2034 del Ministerio de Minas y Energía. Este instrumento de planificación orienta el fortalecimiento progresivo de la red eléctrica nacional, buscando específicamente ampliar la capacidad del sistema para responder adecuadamente al crecimiento constante de la demanda energética y mejorar sustancialmente la confiabilidad del suministro en distintas regiones del territorio colombiano.
Rescate arqueológico: un hallazgo paralelo de gran valor cultural
Uno de los aspectos más destacados de este proyecto de infraestructura energética es el importante componente arqueológico que se ha desarrollado de manera paralela a las obras de ampliación. El desarrollo se ejecuta en un área considerada de alto interés arqueológico, lo que motivó la implementación de un plan de manejo especialmente diseñado para identificar, rescatar y analizar meticulosamente los vestigios encontrados durante las excavaciones.
Metodología de excavación y hallazgos
Las labores arqueológicas han seguido una metodología rigurosa que incluye:
- División del terreno en cuadrículas sistemáticas
- Excavación metódica del suelo cada 10 centímetros
- Profundidad de excavación de aproximadamente 1,20 metros
- Recuperación, lavado y traslado a laboratorio de todo material identificado
- Análisis y clasificación especializada de los objetos recuperados
Hasta el momento, las excavaciones han permitido rescatar aproximadamente 800 mil fragmentos cerámicos elaborados en arcilla y cerca de un millón de piezas líticas fabricadas en piedra. Estos valiosos hallazgos están asociados directamente a las culturas prehispánicas Herrera y Muisca, que habitaron históricamente el altiplano cundiboyacense antes de la llegada de los colonizadores europeos.
Proceso de investigación y conservación patrimonial
Una vez finalizado el rescate arqueológico, que se completará en las próximas semanas, los especialistas elaborarán un informe técnico detallado que se presentará formalmente al Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Este documento consignará minuciosamente:
- Los hallazgos obtenidos durante las excavaciones
- La metodología arqueológica aplicada
- Los análisis científicos realizados sobre las piezas recuperadas
- Los estudios sobre restos de flora y elementos biológicos
Posteriormente, los resultados de esta investigación se socializarán con actores del territorio ubicados en el área de influencia del proyecto. Esta etapa busca divulgar ampliamente la información obtenida y compartir con las comunidades locales el conocimiento generado a partir de los vestigios encontrados, fortaleciendo así la apropiación del patrimonio cultural.
Decisión sobre custodia del material arqueológico
El proceso incluye también una fase denominada "tenencia del material arqueológico", donde se determinará qué institución será responsable de conservar y custodiar permanentemente las piezas recuperadas durante las excavaciones. La decisión sobre el tenedor del material aún se encuentra en proceso de definición. La entidad que finalmente asuma esta importante función deberá contar necesariamente con la autorización expresa del ICANH y demostrar fehacientemente que dispone de las condiciones técnicas y logísticas necesarias para garantizar la preservación adecuada y permanente de estos valiosos objetos arqueológicos.
Mientras tanto, las obras de ampliación de la subestación continúan avanzando de manera paralela, demostrando cómo el desarrollo de infraestructura energética moderna puede coexistir y complementarse con la protección y valoración del patrimonio arqueológico nacional, en un proceso que se ejecuta de forma simultánea y coordinada con las diferentes etapas del proyecto energético.



