Riesgo de incrementos en tarifas de energía eléctrica
El riesgo de incrementos en las tarifas de energía eléctrica en Colombia se intensifica debido a la creciente exposición de las comercializadoras al mercado de bolsa, las dificultades para asegurar contratos de suministro y la probabilidad de un fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026, según advirtió Asocodis en una carta enviada al Ministerio de Minas y Energía, al Ministerio de Hacienda, al Departamento Nacional de Planeación, a la Comisión de Regulación de Energía y Gas y a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.
Condiciones actuales del mercado eléctrico
El documento expone que las condiciones actuales del mercado eléctrico, sumadas a factores climáticos y financieros, configuran un escenario en el que los costos de adquisición de energía podrían aumentar y trasladarse a los usuarios finales, aunque con rezagos derivados de la regulación vigente. “El traslado de variaciones en los precios de generación a los usuarios finales es limitado”, señala el gremio, al advertir que esta condición genera presiones sobre el flujo de caja de las empresas comercializadoras.
Exposición a bolsa y efectos en tarifas
Según la carta, las empresas comercializadoras, que representan aproximadamente el 96% de la demanda regulada, presentan niveles de exposición al mercado de bolsa entre el 28% y el 45% para los años 2026 y 2027, con casos que superan el 60%. Esta exposición implica que una proporción relevante de la energía necesaria para atender a los usuarios debe adquirirse en el mercado spot, donde los precios son variables y dependen de condiciones como la disponibilidad de generación y el comportamiento de la demanda. El gremio advierte que, en escenarios de incrementos en el precio de bolsa, estos costos tendrían efectos sobre la tarifa final, aunque no de manera inmediata. “Existe un desfase temporal de dos meses en el traslado de los costos de energía a la tarifa final que el usuario recibe en la factura”, indica el documento, lo que implica que las empresas deben asumir inicialmente estos incrementos.
Adicionalmente, el factor de ajuste establece un límite en el traslado del precio de compra de energía, mientras que el factor alfa compara los precios de contratos con los del mercado bajo parámetros definidos hace más de una década. El gremio señala que estos mecanismos pueden no reflejar las condiciones actuales del mercado, lo que limita la capacidad de las empresas para trasladar los costos reales de adquisición.
Falta de contratos y cobertura insuficiente
El documento también advierte sobre las dificultades para asegurar contratos de energía que permitan cubrir la demanda regulada. Según la información citada, las convocatorias públicas realizadas no han logrado adjudicar la totalidad de la energía requerida. Se observa una diferencia entre la cantidad de energía demandada y la finalmente contratada, lo que refleja limitaciones en la oferta y en las condiciones de participación en el mercado. El gremio indica que, pese a los esfuerzos de las empresas, no ha sido posible alcanzar los niveles de cobertura necesarios, lo que incrementa la dependencia del mercado de bolsa.
En este contexto, se plantea un escenario en el que usuarios no regulados podrían no recibir ofertas de suministro, lo que los llevaría a migrar al mercado regulado. Esta situación aumentaría la presión sobre los comercializadores incumbentes y ampliaría la exposición a precios de bolsa, con efectos potenciales sobre las tarifas. El documento señala que la falta de reglamentación del esquema de Prestador de Última Instancia limita las alternativas para atender estos casos, lo que introduce incertidumbre en la cobertura del servicio. Asimismo, se identifican barreras en los mecanismos de contratación, como la baja participación de oferentes, los niveles de garantías exigidos y las condiciones económicas de las convocatorias.
Fenómeno de El Niño y presión sobre el mercado
La carta incorpora como elemento adicional la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, con base en análisis de entidades climáticas. El documento señala que existen alertas tempranas sobre una posible transición hacia condiciones de El Niño, con probabilidades de consolidación entre junio y agosto y persistencia hasta finales de año. Este fenómeno, asociado a condiciones de menor hidrología, podría afectar la disponibilidad de generación hidráulica y aumentar la dependencia de fuentes térmicas, que suelen tener costos más elevados.
El gremio advierte que, en este escenario, podrían registrarse incrementos en los precios de bolsa, lo que impactaría los costos de adquisición de energía. Además, se menciona que las olas de calor asociadas a este fenómeno podrían incrementar la demanda, lo que añadiría presión al sistema eléctrico.
Crisis de liquidez y acumulación de deudas
En paralelo a las condiciones del mercado, el gremio advierte sobre una situación de liquidez que condiciona la operación de las empresas comercializadoras. Según la carta, los saldos por recuperar ascienden a aproximadamente $5.1 billones. De este total, $1.6 billones corresponden a subsidios y contribuciones, $2.1 billones a saldos derivados de la opción tarifaria y $1.4 billones a deudas de usuarios protegidos, clientes oficiales y alumbrado público. El documento señala que esta cifra no incluye la cartera del resto de usuarios ni el impacto de las pérdidas de energía.
En relación con los subsidios, se indica que, aunque existen recursos asignados en el presupuesto, se estima un déficit cercano a un billón de pesos. La acumulación de estas deudas afecta el flujo de caja de las empresas, que deben cumplir con sus obligaciones en el mercado mayorista mientras esperan los pagos correspondientes. El documento también menciona que factores como el incremento del anticipo de retefuente y posibles cambios en la metodología de remuneración de la comercialización podrían aumentar las presiones financieras.
Riesgos operativos y de continuidad del servicio
Con todos estos factores, el gremio advierte que la combinación de alta exposición a bolsa, dificultades en la contratación y falta de liquidez podría generar riesgos en la operación del sistema. En particular, señala que, si las empresas no cuentan con los recursos suficientes para atender sus obligaciones y persisten los retrasos en los pagos, podrían presentarse incumplimientos ante el administrador del mercado. Esta situación podría derivar en procesos de limitación de suministro para los usuarios atendidos por estas empresas.
El documento también menciona el caso de deudas acumuladas en el sistema, que podrían incrementar el riesgo de efectos en cadena en el sector eléctrico. Así mismo, el gremio señala que la tasa de entrada de nuevos proyectos no ha superado el 28% de lo esperado en los últimos años, lo que incide en la disponibilidad de recursos. En este contexto, la interacción entre factores de mercado, condiciones regulatorias, situación financiera de las empresas y variables climáticas configura un entorno en el que las tarifas de energía podrían verse presionadas.



