Alza en precio del gas por conflicto en Medio Oriente presionará márgenes de generadoras eléctricas
Gas caro por guerra afectará ganancias de generadoras eléctricas

Alza en precio del gas por conflicto en Medio Oriente presionará márgenes de generadoras eléctricas

La agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings ha emitido una advertencia contundente: el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que mantiene en vilo la estabilidad de los mercados globales, generará fuertes presiones sobre los márgenes de las principales empresas generadoras de energía en Colombia.

Un escenario de doble riesgo

La calificadora señala que la incertidumbre geopolítica ha provocado alzas significativas en los precios del petróleo y el gas natural, debido a las afectaciones al flujo comercial a través del estratégico Estrecho de Ormuz. Este panorama se complica aún más con la probabilidad, estimada entre 50% y 60% por el Ideam y otras entidades climáticas internacionales, de que se declare un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año.

"El aumento de los precios del gas natural hace subir los precios de la electricidad, especialmente durante las estaciones secas", afirmó Fitch. Durante los períodos de sequía, se activa la señalización de precios del mercado, obligando a las empresas a comprar energía térmica a un costo mucho más elevado en el mercado al contado.

Empresas bajo la lupa

Las compañías que enfrentarán la presión más directa son:

  • EPM
  • Enel Colombia
  • Isagen
  • Comisión Federal de Electricidad (CFE)

En el caso particular de la CFE, la presión es inmediata y severa, ya que más del 60% de su energía generada depende del gas natural, del cual importa más del 70% desde Estados Unidos. Aunque la empresa implementó un programa de cobertura de materias primas, Fitch advierte que los márgenes Ebitda podrían reducirse de manera importante si debe comprar gas a precios extremadamente elevados.

Un sistema vulnerable

La calificadora destacó la vulnerabilidad estructural del sistema energético colombiano: "Los generadores colombianos se enfrentan a un riesgo agravado por la fuerte dependencia del país de la generación hidroeléctrica, que comprende aproximadamente 70% de la matriz energética". El 30% restante se divide entre generación térmica y energías renovables no convencionales, principalmente solar.

Esta dependencia hídrica significa que, durante una sequía provocada por El Niño, el margen entre la demanda y la oferta energética se reduciría de forma crítica, exacerbando la necesidad de comprar energía térmica cara.

Factores mitigantes y riesgos crediticios

A pesar del panorama adverso, Fitch reconoce que EPM, Enel e Isagen cuentan con algunas fortalezas:

  1. Sus carteras de generación están soportadas en más del 75% por energía eléctrica.
  2. Están "bien posicionadas para soportar condiciones de sequía".
  3. Históricamente, entre el 70% y el 80% de su producción total ha sido contratada, lo que limita su exposición al volátil mercado al contado.

Sin embargo, la calificadora fue clara en señalar los riesgos: "La tensión sobre el capital circulante y la compresión de los márgenes podrían debilitar los indicadores de apalancamiento". Estos escenarios podrían aumentar la necesidad de capital de trabajo y obligar a las empresas a endeudarse más.

Mientras que para Enel este representa un riesgo menor debido a sus sólidas métricas crediticias, para EPM e Isagen -con apalancamientos alrededor de 3,0x y 3,5x, respectivamente- el impacto sería más grave, ya que cuentan con un margen moderado frente a sensibilidades negativas.

Sector transporte y distribución con menor impacto

En contraste, Fitch aseguró que las compañías de transporte y distribución de gas como Infraestructura Energética Nova, Esentia Gas Enterprises, Transportadora de Gas Internacional, Vanti y Gases del Caribe deberían experimentar un impacto mínimo. Esto se debe a que sus marcos regulados permiten, en general, el traspaso íntegro de los costos de las materias primas a los usuarios finales, desplazando así el riesgo de compresión de márgenes.

La calificadora concluyó que, aunque los mecanismos regulatorios de transferencia de costos evitarán que las compañías resulten afectadas desde el punto de vista de su calificación crediticia en el corto plazo, la combinación del conflicto en Medio Oriente y un posible fenómeno de El Niño crea un escenario de alta presión financiera para el corazón del sistema generador colombiano.