Analistas advierten que alza del petróleo por guerra Irán podría frenar recortes de tasas de la FED
Petróleo en US$108 por barril amenaza inflación y recortes tasas FED

El shock energético que amenaza la política monetaria global

La escalada del conflicto con Irán ha desatado una nueva alerta entre los analistas económicos, quienes advierten que el rally del petróleo podría forzar a la Reserva Federal de Estados Unidos a frenar sus planes de recortes de tasas de interés. Según modelamientos de Bloomberg Economics, un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz elevaría los precios del crudo en aproximadamente 80%, situándolos en torno a los US$108 por barril.

Impacto inflacionario directo en las principales economías

Este escenario extremo tendría consecuencias inmediatas en los índices de precios a nivel global:

  • Para Estados Unidos: Un precio del petróleo a US$108 por barril añadiría aproximadamente 0,8 puntos porcentuales a la inflación para finales de 2026, elevándola por encima del 3% y superando considerablemente el objetivo del 2% de la FED.
  • Para la eurozona: La inflación recibiría un impulso alcista de aproximadamente 1,1 puntos porcentuales, mientras que el PIB sufriría un golpe del 0,6% debido a la mayor exposición a los precios del gas natural.
  • Para China: Como importante importador de petróleo, enfrentaría un aumento de aproximadamente 0,8 puntos porcentuales en su inflación, agravando las presiones generadas por los aranceles y la crisis inmobiliaria.

Dilema para los bancos centrales

La Reserva Federal se encontraría en una situación particularmente difícil, atrapada entre una guerra que impulsa la inflación y las presiones por mantener una política monetaria más flexible. Si las expectativas de precios se desanclan, la institución podría verse obligada a retrasar los recortes de tasas o incluso considerar aumentos, lo que agravaría el impacto negativo sobre el crecimiento económico.

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En Europa, el Banco Central Europeo enfrentaría decisiones similares en un contexto donde una interrupción prolongada del suministro energético amenaza directamente la estabilidad regional. El modelo de Bloomberg Economics destaca que, al no contar con productores energéticos importantes que se beneficien del alza de precios, las economías avanzadas como la eurozona sufren impactos más severos en su producto interno bruto.

Escenarios alternativos y precedentes históricos

En un escenario moderado, donde los combates continúan sin ataques importantes a la infraestructura energética, los precios del petróleo rondarían los US$80 por barril. Las expectativas de inflación se mantendrían estables en alrededor de 0,3 puntos porcentuales en EE.UU. y 0,5 puntos porcentuales en el Reino Unido y la eurozona, con afectaciones al PIB pero sin consecuencias graves.

Esta no es la primera vez que una ruptura geopolítica en Oriente Medio sacude los mercados energéticos. En 1973, un embargo de los países árabes disparó los precios, y en 1979, la revolución iraní los impulsó nuevamente al alza. Aunque la economía global es hoy menos consumidora de energía que en aquellas décadas, una interrupción prolongada en el Estrecho de Ormuz -por donde pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo- mantiene su capacidad para desestabilizar la economía mundial.

Los analistas recuerdan que en el pasado, los precios altos del crudo elevaron la inflación estadounidense a dos dígitos, forzando a la FED a implementar políticas monetarias restrictivas. Hoy, con una guerra que amenaza con asestar un duro golpe a una economía global que todavía lidia con el impacto de aumentos históricos de aranceles, el fantasma de la estanflación vuelve a rondar los mercados financieros.

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