El informe de reservas presentado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) sembró más dudas sobre el futuro energético del país, ya que las reservas probadas de gas natural continuaron deteriorándose en 2025. De acuerdo con el reporte anual, el país cerró el año con 1.717 gigapies cúbicos (Gpc) de reservas probadas, lo que representa una caída del 16,8% frente a los 2.064 Gpc reportados en 2024.
Caída histórica desde 2018
El resultado continúa una tendencia descendente durante los últimos años. Desde 2018, cuando las reservas alcanzaban 3.782 Gpc, el volumen se ha reducido en 2.065 Gpc, equivalente a una contracción del 54,6%. La disminución también se percibe en la relación reservas-producción, un indicador que estima cuántos años podrían mantenerse los niveles actuales de producción con las reservas existentes. En 2025, este se ubicó en 5,9 años, el mismo nivel registrado en 2024, pero muy por debajo de los nueve años observados en 2018.
Producción e incorporación de reservas
El informe muestra que durante 2025 la producción comercializada de gas fue de 290 Gpc, inferior a los 351 Gpc registrados un año antes. Además, la incorporación total de nuevas reservas volvió a ser negativa, con una variación de -58 Gpc, situación que también se había presentado en 2023. Las cifras muestran las dificultades que enfrenta el país para reponer los volúmenes que extrae. Mientras en 2021 se incorporaron 610 Gpc de nuevas reservas, en los últimos tres años los resultados han sido insuficientes para compensar la producción anual.
Debate sobre seguridad energética
La trayectoria de las reservas coincide con las advertencias realizadas por distintos agentes del sector sobre la necesidad de acelerar la exploración y el desarrollo de nuevos proyectos de gas natural, en medio de un contexto de creciente dependencia de las importaciones para cubrir la demanda interna. Según el reporte de la ANH, aunque la vigencia de las reservas se mantuvo estable frente a 2024, el indicador continúa en uno de los niveles más bajos de la serie histórica reciente, lo que mantiene abierto el debate sobre la seguridad energética y el abastecimiento de gas en el mediano plazo.



