Septiembre: el mes clave del Fenómeno de El Niño en Colombia
Septiembre: el mes clave del Fenómeno de El Niño

El panorama climático de Colombia para el cierre de 2026 se aclara, pero las perspectivas hídricas no son alentadoras. Según los informes más recientes del Ideam y centros internacionales de seguimiento, septiembre será el mes en que el Fenómeno de El Niño se sentirá con mayor intensidad en el territorio nacional, consolidando un ciclo de sequía que podría prolongarse hasta inicios del próximo año.

Cronología del fenómeno en el país

Los pronósticos permiten trazar una ruta crítica sobre la evolución climática en los próximos meses:

  • De mayo a julio de 2026: Existe un 61 % de probabilidad de que se instauren las condiciones iniciales y de transición hacia el fenómeno.
  • Para septiembre: La probabilidad de consolidación asciende al 90 %. A partir de este momento, El Niño será oficial y plenamente perceptible en todas las regiones del país.
  • De diciembre de 2026 a febrero de 2027: Se proyecta el pico de máxima intensidad, que podría oscilar entre moderado y fuerte, coincidiendo con la temporada seca tradicional de fin de año.

La preocupación radica en que, para cuando el fenómeno alcance su madurez en septiembre, el país ya habrá acumulado cerca de cinco meses con precipitaciones por debajo de lo normal. Esta situación ha encendido las alarmas en el sector eléctrico, donde los gremios advierten que, si los embalses no logran recuperarse antes, el costo de la energía para los usuarios finales experimentará incrementos significativos.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Impacto en el bolsillo de los consumidores

La llegada de El Niño no solo representa un reto ambiental, sino también un golpe directo al bolsillo de los colombianos. Los analistas económicos señalan que la inflación podría verse presionada al alza en el segundo semestre debido al reajuste en los precios de los servicios públicos, especialmente el de la energía eléctrica, cuya generación depende en gran medida del agua almacenada.

Ante este escenario, las autoridades han comenzado a emitir recomendaciones para que tanto los hogares como las grandes industrias implementen medidas de ahorro preventivo. La gestión eficiente del agua y la reducción del consumo energético durante los meses de transición (mayo a agosto) serán determinantes para mitigar el impacto del déficit de lluvias que se avecina.

Medidas de prevención

El Gobierno y los organismos de socorro ya coordinan planes de contingencia para atender posibles incendios forestales y desabastecimiento de agua en zonas críticas. La prevención se perfila como la herramienta más efectiva frente a la variabilidad climática que se avecina con fuerza hacia el noveno mes del año.

Es importante desarrollar planes de ahorro de agua preventivo, según señalan los expertos. La colaboración ciudadana y empresarial será clave para enfrentar este período de sequía que amenaza con afectar tanto el suministro de agua como las tarifas de energía en todo el país.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar