Miembro del BCE advierte sobre posible ajuste monetario en abril
Gabriel Makhlouf, integrante del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, ha señalado que una subida de los tipos de interés durante el próximo mes de abril permanece como una opción viable si los indicadores económicos así lo exigen. El funcionario irlandés reconoció, no obstante, la imposibilidad de comprometerse con decisiones definitivas ante el elevado nivel de incertidumbre que caracteriza el contexto actual.
Enfoque prudente ante expectativas del mercado
En declaraciones exclusivas a Bloomberg Television, Makhlouf manifestó comprender perfectamente las expectativas generalizadas en los mercados financieros, las cuales anticipan dos incrementos en las tasas de interés a lo largo del presente año, escenario que forma parte de las proyecciones base de la institución. Sin embargo, enfatizó que tanto él como sus colegas en el Consejo mantendrán un enfoque sereno y meticuloso al momento de deliberar y formular cualquier respuesta de política monetaria.
"Si los hechos y las evidencias indican de manera clara que debemos actuar, sin duda alguna procederemos a hacerlo", declaró el gobernador este viernes. "Pero, en última instancia, cualquier decisión dependerá estrictamente de los datos disponibles. Estamos a aproximadamente seis semanas de nuestra próxima reunión para tomar una decisión, y en el contexto de esta crisis particular, seis semanas representan un período considerable. Evaluaremos la situación con detenimiento cuando llegue abril".
Presión inflacionaria por el conflicto con Irán
Las declaraciones de Makhlouf se alinean con las advertencias emitidas por otros altos funcionarios del BCE, quienes han señalado que el aumento sostenido en los precios de la energía, derivado directamente de la escalada del conflicto bélico con Irán, podría generar presiones inflacionarias que requieran, como contramedida, un incremento en los costos de endeudamiento. Aunque en su reunión del jueves los responsables de política monetaria optaron por mantener las tasas sin cambios, las nuevas proyecciones internas del organismo indican que la inflación superará el objetivo establecido del 2% durante el presente ejercicio, en un escenario donde la actividad económica muestra signos de desaceleración.
Posible acción coordinada en el corto plazo
Existe una creciente posibilidad de que se tomen medidas correctivas en un futuro inmediato. Joachim Nagel, presidente del Bundesbank (banco central alemán), declaró también este viernes que el BCE deberá considerar seriamente una subida de tipos en su próxima reunión si las presiones inflacionarias muestran signos de intensificación. Según fuentes cercanas a los procesos deliberativos, varios funcionarios del organismo ya están contemplando activamente la posibilidad de un ajuste al alza durante el mes de abril.
Para Makhlouf, en el momento actual no existe una inclinación predeterminada hacia un endurecimiento abrupto de la política monetaria. No obstante, confirmó que el BCE está prestando "particular y constante atención" a la evolución de los precios de la energía y se mantiene preparado para reaccionar con determinación si las circunstancias lo demandan.
"En definitiva, el elemento más crucial y prioritario sigue siendo nuestra firme determinación de alcanzar y mantener el objetivo de estabilidad de precios en el 2%", afirmó con contundencia. "La próxima reunión de política monetaria será, sin lugar a dudas, una reunión en directo donde todas las opciones estarán sobre la mesa para su análisis".



