Brasil regresa al mercado global de deuda con emisión de bonos por US$4.500 millones
Brasil anunció este lunes 9 de febrero de 2026 su retorno al mercado internacional de deuda con una emisión de bonos por US$4.500 millones, marcando un hito financiero tras su año de emisión más activo en más de dos décadas. Esta operación estratégica busca capitalizar el impulso de los inversores globales y diversificar las fuentes de financiación del país.
Detalles de la oferta en dos tramos
La mayor economía de Latinoamérica estructuró la venta en dos tramos diferenciados. Por un lado, ofrece US$3.500 millones en bonos con vencimiento en 2036, y por otro, refinancia US$1.000 millones de bonos existentes que vencen en 2056. Según fuentes cercanas al proceso, se espera que estos instrumentos rindan aproximadamente un 6,4% y un 7,3% respectivamente, lo que representa un ajuste significativo respecto a las negociaciones iniciales sobre precios.
Esta emisión coincide en volumen con la realizada por Brasil en enero de 2024, que fue la más grande registrada hasta ese momento. La oferta actual se produce después de la oleada de US$11.000 millones que el país emitió en 2025, constituyéndose como la mayor emisión anual de bonos extranjeros desde al menos el año 2000, según datos oficiales del Tesoro brasileño.
Gestión bancaria y contexto regional
La operación está siendo gestionada por un consorcio de bancos internacionales de primer nivel, incluyendo HSBC, JPMorgan, Santander y SMBC Nikko. Se anticipa que el precio final de los bonos se fijará este mismo lunes, completando así el proceso de colocación.
Esta emisión se enmarca dentro de una tendencia regional más amplia, donde gobiernos de mercados emergentes están aprovechando el apetito de los inversores para diversificar sus carteras más allá de los tradicionales mercados estadounidenses. Las ventas de deuda en moneda fuerte por parte de estos gobiernos han totalizado US$79.000 millones en lo que va del año, lo que representa un incremento del 29% comparado con el mismo período de 2025, según datos recopilados por Bloomberg.
Estrategia de financiación y perspectivas políticas
Brasil está explorando activamente la posible emisión de bonos denominados en euros y yuanes durante este año como parte de su estrategia integral de financiación, según confirmó el Tesoro nacional en enero. "Es una gestión inteligente de la deuda", afirmó David Austerweil, subgerente de cartera de mercados emergentes de VanEck en Nueva York, quien agregó que "la política se convertirá en el principal impulsor de la rentabilidad de los activos brasileños a finales de este año, y lo mejor es realizar la emisión con antelación".
Este contexto financiero se desarrolla en un año electoral crucial, con elecciones presidenciales programadas para octubre. Los inversores están evaluando cuidadosamente quién podría emerger como el principal rival del actual presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. A finales del año pasado, el expresidente Jair Bolsonaro manifestó su apoyo a su hijo Flavio Bolsonaro para la contienda electoral.
Rendimiento de activos y desafíos corporativos
La búsqueda de rendimiento en los mercados emergentes ha impulsado significativamente los activos brasileños durante este año. La moneda local ha registrado una apreciación superior al 5%, posicionándose entre las mejores performances entre las naciones en desarrollo. Paralelamente, el índice bursátil del país ha acumulado una ganancia del 15%, superando tanto al S&P 500 como al índice de referencia de acciones de mercados emergentes.
Sin embargo, los operadores brasileños también enfrentan desafíos en el mercado de crédito corporativo. Recientemente, los bonos del gigante brasileño del azúcar y el etanol Raízen SA experimentaron una caída significativa, ya que los accionistas mayoritarios Cosan SA y Shell Plc aún no han alcanzado un acuerdo sobre cómo rescatar esta empresa conjunta estratégica.