BCE advierte que debilidad del dólar frente al euro no es reciente sino que data desde marzo pasado
Debilidad del dólar frente al euro no es reciente según BCE

BCE analiza impacto del euro fuerte en competitividad europea

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha señalado que la depreciación del dólar frente al euro no es un fenómeno de los últimos días, sino que se remonta a marzo del año pasado. Durante una reciente intervención, Lagarde explicó que esta tendencia cambiaria ya está completamente incorporada en los análisis económicos que realiza la institución monetaria europea.

Discusión sobre tipo de cambio en el Consejo de Gobierno

El Consejo de Gobierno del BCE ha dedicado tiempo a discutir el tipo de cambio del euro, reconociendo que, aunque no existe un objetivo cambiario concreto, este factor es fundamental para el crecimiento y la inflación en la zona euro. Lagarde destacó que la apreciación de la divisa europea, que la semana pasada se acercó a 1,21 dólares, está exacerbando la pérdida de competitividad de las economías europeas en los mercados internacionales.

Según la máxima responsable del BCE, las empresas con las que mantienen contacto consideran crucial desarrollar una estrategia industrial cohesiva en la Unión Europea para contrarrestar este efecto negativo en la competitividad. Esta coordinación industrial se presenta como una respuesta necesaria ante el fortalecimiento persistente del euro.

Repercusiones de cambios en la Reserva Federal

En otro ámbito de su intervención, Christine Lagarde dio la bienvenida a la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal estadounidense, quien sustituirá a Jerome Powell. Esta designación ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con el dólar remontando tras el anuncio, ya que se anticipa que Warsh adoptará un enfoque más cauteloso respecto a la inflación.

Lagarde también hizo referencia a cómo las presiones políticas del expresidente Donald Trump hacia Jerome Powell, junto con los temores sobre la posible pérdida de independencia de la Fed, han contribuido a debilitar al dólar desde el año pasado. Estos factores políticos se suman a las dinámicas económicas que explican la tendencia bajista de la divisa estadounidense.

La situación cambiaria entre el dólar y el euro continúa siendo un elemento clave en la política monetaria global, con implicaciones directas en la competitividad comercial, los flujos de inversión y la estabilidad económica tanto en Europa como en Estados Unidos.