Departamentos mejoran gestión financiera pero enfrentan desafíos estructurales en desempeño fiscal
Los gobiernos departamentales colombianos han logrado avances significativos en la administración de sus finanzas durante los últimos años, según los datos oficiales presentados a finales de 2025 que recopilan las gestiones del año anterior. Sin embargo, estos progresos no han sido suficientes para contrarrestar el deterioro general del desempeño fiscal en las regiones del país.
Paradoja fiscal en las regiones
Un análisis detallado del Índice de Desempeño Fiscal (IDF) revela una situación paradójica: mientras mejoran aspectos asociados a la gestión financiera, variables estructurales como el balance fiscal y la inversión pública continúan debilitando los resultados globales. El puntaje agregado del IDF departamental cayó de 56,6 puntos en 2023 a 53,5 en 2024, una reducción de 3,1 puntos que refleja presiones fiscales persistentes.
"Contribuciones negativas de los indicadores: Balance Primario (caída de 2,1 puntos), FBKF (caída de 1,6 puntos) Dependencia de las Transferencias (caída de 0,4 puntos), Endeudamiento (caída de 0,3) y Capacidad de Ejecución de la Inversión (0,1), que en suma disminuyeron el IDF en 4,5 puntos", señala el informe oficial.
Avances que no compensan las debilidades estructurales
Las cifras muestran que la gestión financiera mostró progresos que "compensaron parcialmente la reducción del desempeño fiscal". Esto evidencia que los problemas actuales no responden únicamente a fallas administrativas sino a restricciones más profundas del entorno fiscal regional.
Durante 2024, los ingresos departamentales alcanzaron los $49,9 billones constantes, con un crecimiento del 9% frente al año anterior. Sin embargo, esta expansión estuvo impulsada casi exclusivamente por las transferencias nacionales, que representaron el 45,2% del total y crecieron 21,9%, mientras los ingresos propios apenas registraron un aumento marginal del 0,01%.
Dependencia financiera y concentración de deuda
Como resultado de esta dinámica de dependencia, el 81,2% de los departamentos se ubicó en el rango de "Riesgo", debido a las debilidades estructurales en la sostenibilidad fiscal territorial. Solo Casanare alcanzó la categoría "Solvente", mientras que San Andrés fue clasificado en "Deterioro". De los 32 departamentos en Colombia, cuatro son vulnerables y 26 están en condición de riesgo.
En 2024, 24 departamentos hicieron uso de la deuda como fuente de ingreso, con una concentración preocupante: el 74,1% de la deuda se concentra en cuatro departamentos:
- Antioquia: $2,3 billones constantes (30,9%)
- Cundinamarca: $1,3 billones constantes (16,9%)
- Atlántico: $1,1 billones constantes (14,5%)
- Valle del Cauca: $898 mil millones constantes (11,8%)
Brechas regionales significativas
Uno de los elementos más relevantes del análisis es la persistencia de brechas regionales significativas. Entre los departamentos con mejor desempeño y aquellos con menor puntaje se observan diferencias superiores a 30 puntos dentro de algunas tipologías, lo que se traduce en desigualdades estructurales en ingresos, ejecución de inversión y manejo financiero entre regiones del país.
Recomendaciones para el futuro
Planeación Nacional sugiere implementar estrategias concretas para superar estos vacíos:
- Diversificar las fuentes tributarias y mejorar el recaudo, especialmente en departamentos con menor desempeño
- Reducir la alta dependencia de las transferencias nacionales
- Promover una mayor formación bruta de capital fijo y priorizar proyectos de inversión con impacto territorial
- Fomentar prácticas de planeación financiera y programación realista de ingresos
- Orientar asistencia técnica a departamentos ubicados en rangos de Riesgo y Deterioro
Los expertos destacan que la baja inversión en formación bruta de capital fijo y las debilidades en el balance primario continúan apareciendo como los principales puntos críticos en los territorios con menor desempeño, donde persisten limitaciones derivadas de su dependencia financiera, menores niveles de inversión y balances fiscales más ajustados.