Argentina registra deuda externa histórica de 320.305 millones de dólares en 2025
Según el informe oficial publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Argentina culminó el año 2025 con una deuda externa bruta sin precedentes de 320.305 millones de dólares. Esta cifra representa el nivel más elevado desde que comenzaron las series históricas del organismo en 1994, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido del endeudamiento externo durante la gestión del presidente Javier Milei.
Incremento significativo durante la administración de Milei
Desde que asumió el poder en diciembre de 2023, el gobierno de Milei ha acumulado un aumento de 34.354 millones de dólares en la deuda externa del país. El reporte trimestral revela que el stock de deuda creció en 1.709 millones de dólares frente al trimestre anterior, un avance moderado que adquiere mayor dimensión en perspectiva anual.
En comparación con el cuarto trimestre de 2024, el incremento a valor nominal alcanza los 44.168 millones de dólares, equivalente a economías completas de la región. Este crecimiento anual sustancial refleja los desafíos económicos que enfrenta la nación sudamericana.
Composición y dinámica del endeudamiento
El motor principal del aumento trimestral fue el endeudamiento del Gobierno general, que incluye al Estado nacional y a las provincias, con un crecimiento de 3.647 millones de dólares entre octubre y diciembre de 2025. A este impulso se sumó el de las sociedades captadoras de depósitos, cuya deuda se incrementó en 2.777 millones de dólares durante el mismo período.
Como contrapeso parcial, el Banco Central logró reducir su posición deudora en 310 millones de dólares, una señal que el gobierno puede presentar como un avance en el saneamiento de su hoja de balance. Sin embargo, esta reducción no compensa el crecimiento general del endeudamiento.
Brecha entre valor nominal y de mercado
La composición de la deuda soberana revela tensiones características de los mercados emergentes. El Gobierno acumula 100.760 millones de dólares en préstamos y 74.239 millones en títulos de deuda medidos a valor nominal, pero ese mismo stock de bonos vale en el mercado apenas 58.809 millones de dólares.
Esta brecha significativa refleja la percepción de riesgo que mantienen los inversores sobre los papeles soberanos argentinos, a pesar de la narrativa de estabilización promovida por la administración libertaria. Cuando se mide el total de la deuda a valor de mercado, el número baja a 304.862 millones de dólares al cierre del cuarto trimestre.
Deuda con organismos internacionales
Uno de los capítulos más sensibles del informe es la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que a diciembre de 2025 ascendía a 57.230 millones de dólares, con una leve reducción de 63 millones respecto al trimestre anterior. La relación de Argentina con el organismo multilateral ha sido uno de los ejes centrales de la política económica de Milei.
En términos más amplios, la deuda con organismos internacionales creció en 1.810 millones de dólares durante el cuarto trimestre, indicando una dependencia continua de financiamiento externo.
Contexto económico y perspectivas
El informe del Indec llega en un momento crucial en que el Gobierno argentino busca consolidar su acceso a los mercados internacionales de crédito como parte de su estrategia de salida del cepo cambiario y normalización financiera. Sin embargo, el récord histórico de endeudamiento plantea interrogantes fundamentales sobre la sostenibilidad a largo plazo.
La estrategia económica que combina ajuste fiscal con creciente exposición externa enfrenta desafíos significativos. La deuda externa no es solo un indicador numérico, sino que funciona como un termómetro de la confianza internacional en la economía argentina, y las cifras actuales no tienen precedente en la historia estadística del país desde 1994.
El crecimiento interanual del indicador a valor de mercado, que subió en 50.852 millones de dólares desde los 254.010 millones registrados a finales de 2024, supera incluso la expansión que muestra la valuación nominal. Esta expansión habla de una revalorización de los activos en paralelo al crecimiento del endeudamiento, creando un panorama económico complejo para los próximos años.



