Economías emergentes: más endeudadas y frágiles que antes de la pandemia, según Moody's
Economías emergentes más endeudadas que antes de pandemia: Moody's

Las economías emergentes con menores calificaciones crediticias continúan mostrando un panorama más frágil y endeudado que antes de la pandemia, a pesar de la recuperación observada en algunos indicadores durante los últimos dos años. Así lo advirtió un reciente informe de Moody's Ratings, que alertó sobre el riesgo de nuevas tensiones financieras derivadas del entorno geopolítico y del posible regreso de la aversión global al riesgo.

Deterioro profundo y duradero

La calificadora señaló que los shocks acumulados desde 2020 dejaron un deterioro más profundo y duradero en múltiples economías emergentes. La pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania y las recientes tensiones en Medio Oriente elevaron las necesidades de financiamiento, presionaron las cuentas fiscales y deterioraron la capacidad de pago de varios soberanos.

“El deterioro de la asequibilidad de la deuda, las crecientes necesidades de refinanciamiento y la limitada liquidez en moneda extranjera fueron factores clave detrás de las rebajas crediticias”, explicó Moody's en el análisis. Aunque algunos países lograron estabilizar parte de sus indicadores desde 2024, la agencia insistió en que las vulnerabilidades estructurales siguen elevadas.

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Altos niveles de deuda persisten

Uno de los principales hallazgos del informe es que dos tercios de los soberanos de baja calificación todavía presentan niveles de deuda sobre PIB superiores a los registrados antes de la pandemia. Según Moody's, esto refleja que buena parte del deterioro fiscal acumulado desde 2020 no ha sido revertido completamente.

Los casos más críticos identificados por la calificadora incluyen a Ucrania, Senegal, Maldivas y Bolivia, economías donde el peso de la deuda continuó aumentando incluso después de iniciarse la recuperación global. Además, destacó que muchos países mantienen una alta dependencia de deuda denominada en moneda extranjera, principalmente dólares.

Esa composición eleva la vulnerabilidad frente a depreciaciones cambiarias y episodios de volatilidad financiera internacional. La agencia destacó que “la deuda en moneda extranjera sigue siendo un riesgo importante para varios soberanos”, especialmente en economías con bajas reservas internacionales o alta dependencia de importaciones.

Carga de intereses presiona finanzas públicas

El informe advirtió además que la carga de intereses se convirtió en una presión creciente sobre las finanzas públicas. Según Moody's, cerca del 70% de los países analizados destina actualmente una proporción mayor de sus ingresos al pago de intereses frente a 2019.

Entre los casos más tensionados aparecen Pakistán, Ghana, Kenia y Sri Lanka, donde el incremento de los costos financieros redujo considerablemente el espacio fiscal para gasto público e inversión. En algunos casos, el deterioro terminó llevando a incumplimientos de deuda soberana.

Conflictos globales y energía elevan riesgos

Moody's también alertó sobre el impacto que podrían generar nuevas tensiones geopolíticas sobre las economías emergentes más frágiles. Sostuvo que el conflicto en Medio Oriente podría volver a deteriorar las condiciones financieras globales debido a interrupciones en energía, petróleo, fertilizantes y cadenas logísticas.

Según el informe, un nuevo episodio de aversión global al riesgo podría limitar nuevamente el acceso a financiamiento externo y aumentar los costos de refinanciamiento para países vulnerables. Ese escenario sería especialmente delicado para economías que todavía presentan baja cobertura de reservas internacionales.

El análisis mostró que varios soberanos mantienen niveles de reservas insuficientes frente a sus necesidades externas, como es el caso de Bolivia, que aparece con reservas inferiores a dos meses de importaciones, mientras Sri Lanka y Pakistán siguen por debajo de tres meses de cobertura.

Moody's señaló que muchas economías emergentes llegaron debilitadas incluso antes de la pandemia, poniendo el ejemplo de países como Argentina, Ghana, Nigeria, Sri Lanka, Zambia, Laos y Pakistán, que ya registraban altos niveles de deuda y dependencia del financiamiento externo antes de enfrentar los shocks globales de los últimos años.

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Reformas y apoyo del FMI ayudan a estabilizar

Pese al panorama de fragilidad, Moody's reconoció que algunos soberanos lograron mejorar parcialmente sus perspectivas crediticias gracias a reformas económicas, ajustes fiscales y programas de apoyo del Fondo Monetario Internacional.

La agencia destacó que el FMI volvió a convertirse en un actor central para estabilizar economías emergentes. Pakistán, Ghana, Zambia y Egipto aparecen como ejemplos donde los programas del organismo ayudaron a reconstruir reservas internacionales, fortalecer ingresos fiscales y recuperar confianza inversionista.

Sin embargo, Moody's concluyó que la recuperación sigue siendo vulnerable. Aunque algunos soberanos recuperaron acceso parcial a mercados y mejoraron liquidez, la agencia advirtió que un nuevo deterioro financiero global podría reactivar rápidamente las presiones sobre deuda, crecimiento y estabilidad macroeconómica en varios países emergentes.