Megabancos chinos enfrentan presión histórica en márgenes con resultados limitados
Los principales bancos estatales de China han presentado resultados anuales débiles correspondientes al ejercicio 2025, evidenciando cómo el impulso gubernamental para apoyar una economía debilitada continúa erosionando significativamente la rentabilidad del sector financiero. El panorama muestra incrementos modestos en los ingresos netos, acompañados de crecientes presiones sobre los márgenes de interés y preocupaciones sobre la calidad de los activos.
Cifras que reflejan la desaceleración
El Banco Agrícola de China Ltd. anunció este lunes que sus ingresos netos aumentaron un 3,2% hasta alcanzar los 291.000 millones de yuanes (aproximadamente 42.100 millones de dólares estadounidenses) durante el año pasado. Por su parte, el Banco de China Ltd. registró un incremento aún más moderado del 2,2%. Estas cifras se alinean con las divulgaciones realizadas el viernes por sus competidores directos, el Banco Industrial y Comercial de China Ltd. y el Banco de Construcción de China Corp., quienes experimentaron limitaciones similares en su desempeño financiero.
A pesar de estas cifras de crecimiento limitado, el sector bancario chino mantiene su rentabilidad en términos absolutos. En conjunto, los bancos registraron un beneficio combinado de 2,38 billones de yuanes en 2025 (equivalente a 344 millones de dólares), lo que representa un aumento del 2,3% con respecto al año anterior, incluso cuando los márgenes de interés alcanzaron mínimos históricos.
Problemas subyacentes en la calidad de activos
Si bien tanto AgBank como BOC reportaron mejoras en sus índices de préstamos morosos, gracias a una leve disminución interanual en las pérdidas por deterioro crediticio, los datos subyacentes revelan focos de tensión preocupantes. Ambos bancos experimentaron un deterioro significativo en la calidad de los activos dentro de sus carteras minoristas, con especial énfasis en los segmentos de tarjetas de crédito.
Los vientos en contra han obligado a las instituciones financieras a afrontar una creciente presión debido a los márgenes de interés netos históricamente bajos, al tiempo que gestionan el deterioro progresivo de la calidad de sus activos. Esta presión constante llevó a las autoridades financieras chinas, durante el mes de marzo, a comprometerse a emitir bonos soberanos especiales para recapitalizar los bancos más grandes del país, lo que representa un esfuerzo crucial para fortalecer el sistema financiero valorado en 69 billones de dólares.
Perspectivas y análisis del sector
Liu Chenggang, vicepresidente ejecutivo y secretario del consejo de administración del Banco de China, afirmó que es probable que la contracción del margen de interés neto sea menor durante el presente año, ya que los ingresos netos por intereses volverían a registrar un crecimiento positivo. Esta perspectiva moderadamente optimista encuentra respaldo en las declaraciones del presidente de ICBC, Liu Jun, quien durante una conferencia de resultados celebrada el viernes afirmó percibir "una señal de estabilización" después de que el margen de interés neto del banco sufriera una menor contracción en los últimos trimestres.
Sin embargo, los analistas mantienen cierta cautela. Según Francis Chan, analista de Bloomberg Intelligence, el riesgo crediticio sigue siendo la principal preocupación para ICBC, ya que el crecimiento de las ganancias se ve limitado por mayores provisiones y el deterioro de los préstamos vencidos, a pesar de las importantes cancelaciones y desinversiones realizadas. Aunque el índice de morosidad de ICBC se redujo, las provisiones para deterioro de préstamos del megabanco aumentaron un 4,5% hasta alcanzar los 852.000 millones de yuanes (123.288 millones de dólares) en 2025.
Pronósticos para la recuperación
Los analistas sugieren que lo peor del ciclo de contracción podría haber pasado. En una nota de investigación publicada en enero, los analistas de Morgan Stanley, liderados por Richard Xu, predijeron que los márgenes tocarían fondo durante la primera mitad de 2026 antes de iniciar una recuperación gradual. Se espera que esta recuperación esté impulsada por el cambio de rumbo estratégico de Beijing, que se alejaría progresivamente de la agresiva expansión crediticia en favor de una fijación de precios de préstamos más disciplinada y basada en el riesgo.
El sector bancario chino se encuentra así en un punto de inflexión crucial, donde debe equilibrar las demandas de apoyo a la economía con la necesidad de mantener márgenes saludables y gestionar adecuadamente los riesgos crediticios. Los próximos trimestres serán determinantes para confirmar si las medidas de estabilización implementadas por las autoridades y los bancos están dando los resultados esperados.



