El oro registra volatilidad histórica en mercados internacionales durante enero de 2026
El metal precioso volvió a ocupar un lugar protagónico en los mercados financieros globales al comienzo del año 2026, marcando un comportamiento extremadamente volátil que refleja la sensibilidad de este activo a los cambios en la política monetaria estadounidense y al entorno geopolítico internacional.
Máximos históricos seguidos de corrección abrupta
Durante las primeras semanas de enero, el oro experimentó un impresionante repunte que lo llevó a superar la barrera psicológica de USD 5.400 por onza, estableciendo nuevos récords históricos para el metal. Este movimiento alcista se produjo en un contexto caracterizado por:
- Elevada incertidumbre geopolítica a nivel global
- Expectativas de una política monetaria más flexible en Estados Unidos
- Búsqueda de activos refugio por parte de los inversionistas
Sin embargo, esta tendencia positiva se revirtió abruptamente el 30 de enero, cuando el presidente estadounidense Donald Trump anunció la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. Este movimiento político fue interpretado por los mercados como una señal de que las tasas de interés podrían mantenerse elevadas por más tiempo de lo anticipado inicialmente.
Factores que impulsaron la corrección del metal precioso
De acuerdo con un análisis reciente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), la caída del oro se intensificó debido a una combinación de factores:
- Fortalecimiento del dólar estadounidense tras el anuncio de la nominación en la Fed
- Reducción del atractivo relativo del oro como activo refugio ante expectativas de tasas más altas
- Decisión de la Bolsa de Metales de Chicago (CME) de elevar las garantías exigidas para operar contratos de futuros sobre metales
Este conjunto de circunstancias llevó a que el precio del metal experimentara una caída cercana al 8,9%, en lo que representa uno de los ajustes más significativos registrados en los últimos años para este activo.
Reacomodamiento de portafolios más que pánico generalizado
Según el informe de ANIF, la corrección observada en el oro no corresponde a un episodio de pánico generalizado en los mercados financieros. Mientras el metal precioso retrocedía de manera pronunciada, otros activos mostraron comportamientos más contenidos:
- Las acciones reaccionaron de forma moderada a los anuncios
- Los bonos del Tesoro estadounidense registraron un leve repunte
- No se observaron movimientos masivos hacia activos considerados ultra-seguros
Los analistas de ANIF interpretan este fenómeno como un reacomodamiento estratégico de portafolios más que como una huida masiva del riesgo. Parte de los inversionistas habría trasladado recursos hacia activos considerados más estables dentro de un entorno caracterizado por un dólar más fuerte y expectativas de tasas de interés elevadas por un período prolongado.
Lecciones sobre el comportamiento del oro en mercados volátiles
El episodio de enero de 2026 deja en evidencia dos aspectos fundamentales sobre el comportamiento del oro en los mercados financieros contemporáneos:
- El metal mantiene su condición de activo refugio en momentos de elevada incertidumbre, como demostró durante las primeras semanas del año
- Puede perder atractivo con relativa rapidez cuando cambian las señales sobre la política monetaria en Estados Unidos, especialmente aquellas relacionadas con la Reserva Federal
"El fuerte repunte observado a comienzos de año respondió a un entorno de elevada incertidumbre, mientras que la corrección de finales de enero estuvo asociada a un cambio en el mensaje de la Reserva Federal, al fortalecimiento del dólar y a un reacomodamiento de posiciones financieras", indica el informe de ANIF.
El documento concluye que estas dinámicas mantienen al oro como un activo relevante dentro de las estrategias de diversificación de portafolios, pero sujeto a episodios de volatilidad de corto plazo que responden principalmente a cambios en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense y al comportamiento del dólar en los mercados internacionales.