Panamá reactiva emisión de bonos con operación de US$3.000 millones bajo gobierno Mulino
Panamá ha vendido US$3.000 millones en bonos globales en su primera operación de este tipo desde que el presidente José Raúl Mulino asumió el cargo hace casi dos años, marcando el fin de una pausa prolongada durante la cual el gobierno había optado por negociar préstamos bancarios como alternativa de financiamiento.
Detalles de la emisión y destino de los fondos
La nación centroamericana estructuró la emisión en dos tramos principales:
- US$1.490 millones en pagarés con vencimiento en el año 2034
- US$1.490 millones en bonos con vencimiento en el año 2038
Según fuentes familiarizadas con la operación, los diferenciales se fijaron en aproximadamente 140 puntos básicos para los bonos de 2034 y 160 puntos básicos para los de 2038 sobre bonos del Tesoro estadounidense comparables, tras ajustes realizados durante las negociaciones finales.
Los fondos recaudados se destinarán específicamente a financiar la recompra de deuda pendiente del país, una estrategia que el gobierno había comenzado a implementar a principios de mes mediante ofertas de recompra de bonos antiguos.
Contexto financiero y perspectivas económicas
Panamá había mantenido una abstención de emitir nuevos bonos durante más de un año, período en el que estuvo al borde de una rebaja a calificación de bono basura. En lugar de emisiones en los mercados de capitales, el país recurrió a múltiples préstamos bancarios con entidades como JPMorgan Chase & Co., Citigroup Inc. y Banco Santander SA para financiar su presupuesto nacional.
Los bonos panameños han experimentado un repunte significativo en los mercados internacionales, impulsado por las medidas de recorte de gastos implementadas por el gobierno y la mejora en los ingresos fiscales, factores que han contribuido a reducir el déficit presupuestario. Actualmente, los bonos se negocian con un diferencial de menos de dos puntos porcentuales respecto a los bonos del Tesoro estadounidense comparables, el nivel más ajustado desde 2020 según datos de JPMorgan Chase & Co.
Expectativas sobre la minería y contexto regional
Los inversionistas internacionales mantienen expectativas cautelosas sobre una posible decisión de Panamá respecto a la reapertura de la mina de cobre Cobre Panamá, que cerró a finales de 2023 tras protestas masivas contra la minería y la inestabilidad política del gobierno anterior. El presidente Mulino ha indicado que espera anunciar una decisión definitiva para junio de este año.
Analistas de Morgan Stanley, incluyendo a Emma Cerda, han señalado en informes recientes que "esperamos que las autoridades lleguen a un acuerdo para reabrir la mina Cobre Panamá por decreto", sugiriendo que el proceso podría extenderse hasta finales de año con una posible reapertura operativa a principios de 2027.
En el contexto regional más amplio, los gobiernos de mercados emergentes han emitido US$91.000 millones en deuda en moneda fuerte en lo que va del año, lo que representa un incremento del 34% respecto al mismo período de 2025 según datos compilados por Bloomberg.
La nueva emisión panameña fue manejada conjuntamente por BofA Securities y JPMorgan, confirmando el retorno del país a los mercados internacionales de deuda tras el prolongado período de ausencia.



