Paraguay proyecta fortaleza económica en el BID ante desafíos domésticos persistentes
En el marco de la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se extiende hasta este sábado, Paraguay despliega una intensa agenda para promocionar sus avances macroeconómicos y su perfil crediticio ante la comunidad internacional. Sin embargo, esta narrativa de crecimiento choca frontalmente con una realidad cotidiana marcada por apagones recurrentes y tensiones financieras a nivel municipal, que generan dudas sobre la distribución equitativa de los beneficios económicos.
La sombra de los cortes eléctricos sobre el desarrollo
Los apagones se han convertido en un fenómeno cada vez más común durante los meses de verano, cuando la demanda energética alcanza sus picos más altos. Estos cortes, que suelen afectar zonas del área metropolitana por más de un día completo, han expuesto las vulnerabilidades de la infraestructura nacional. Un incidente crítico ocurrió en febrero, durante una intensa ola de calor, cuando casi el 80% del territorio paraguayo quedó sumido en la oscuridad, paralizando el tráfico y generando graves preocupaciones sobre el suministro de agua potable.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), expresó a Reuters una preocupación contundente: "Nos preocupa en el corto plazo el tema de la generación de energía. No nos sirve de nada tener tarifas bajas pero facturas altas por todo el costo que conlleva volver a iniciar la producción después de un apagón". Duarte, quien también lidera la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), enfatizó que las empresas requieren mejoras urgentes en productividad laboral, reducción de la burocracia y una mayor seguridad jurídica para consolidar el crecimiento.
Inversión internacional entre el optimismo y la cautela
Los inversores extranjeros observan con interés el desempeño económico paraguayo, pero mantienen reservas significativas. Diego Area, presidente de Global Americans y coautor de un informe reciente sobre el país, señaló: "Existe una brecha de percepción en los mercados internacionales sobre la situación actual. La capacidad del Gobierno para fortalecer las instituciones y garantizar su independencia es el impulso final para que la inversión fluya realmente". El informe subraya la necesidad de reformas profundas en el sistema judicial para abordar problemas de corrupción, procesos de nombramiento de jueces y una débil rendición de cuentas, aspectos donde encuestas independientes muestran un alto nivel de insatisfacción ciudadana.
La paradoja de la deuda: éxito soberano frente al incumplimiento municipal
En febrero, Paraguay emitió un bono soberano denominado en guaraníes por un valor récord de 1.000 millones de dólares, destacando su creciente popularidad entre los inversores internacionales. No obstante, este logro contrasta dramáticamente con las tensiones internas, particularmente el incumplimiento de pagos por parte de la Municipalidad de Asunción sobre sus propios bonos locales.
Documentos oficiales revisados por Reuters revelan que el municipio ha incumplido 11 pagos de intereses, acumulando un total de 130.368 millones de guaraníes (aproximadamente 20,1 millones de dólares). Frontera Capital, firma que ha adquirido bonos municipales de Asunción desde 2016, confirmó que la ciudad se encuentra en mora por cerca de 20 millones de dólares, lo que ha llevado a la contratación de abogados para evaluar opciones legales mientras se mantienen conversaciones para encontrar una solución.
Esta situación coexiste con un acceso continuo al mercado por parte de otros emisores paraguayos. La semana pasada, el banco Ueno colocó con éxito su primer bono por 350 millones de dólares, una operación notable en medio de la agitación global por el conflicto con Irán, pagando un interés del 6,7% con vencimiento en 2031.
Crecimiento macroeconómico y reconocimiento internacional
La economía paraguaya ha experimentado una expansión sólida en los últimos años. Según estimaciones del Banco Mundial, el Producto Interno Bruto creció un 4% en 2024 y un 6% en 2025, impulsado por las exportaciones de carne vacuna, el sector de la construcción y la manufactura. Estos resultados han captado la atención de las agencias de calificación crediticia: Moody's otorgó a Paraguay su primera nota de grado de inversión en julio de 2024, y Standard & Poor's hizo lo propio en diciembre de 2025.
Desde que el execonomista del FMI Santiago Peña asumió la presidencia en 2023, la inversión extranjera directa ha mostrado una recuperación significativa. Los flujos netos alcanzaron 931 millones de dólares en 2024, con un aumento del 15%, aunque aún por debajo del máximo histórico registrado en 2012. Sin embargo, dos tercios de la población paraguaya continúa trabajando en la economía informal, un dato que refleja las limitaciones en la transformación estructural.
"La inversión extranjera parece estar llegando, pero los beneficios no se están reflejando de manera proporcional en la población", concluyó Diego Area, encapsulando el dilema central que enfrenta Paraguay: un crecimiento macroeconómico reconocido internacionalmente que aún lucha por traducirse en mejoras tangibles y equitativas en la vida cotidiana de sus ciudadanos.



