Peso colombiano se aprecia 15,5% frente al dólar en 2026: riesgos para exportadores
Peso colombiano se aprecia 15,5% frente al dólar en 2026

Peso colombiano registra fuerte apreciación frente al dólar en inicio de 2026

Durante los primeros meses del año 2026, el peso colombiano ha experimentado una marcada apreciación frente al dólar estadounidense, acumulando hasta la fecha una revaluación del 15,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Este comportamiento no responde únicamente a factores internos de la economía colombiana, sino que se inserta dentro de un contexto global de debilitamiento de la divisa norteamericana, situación que ha favorecido la valoración de numerosas monedas emergentes en los mercados internacionales.

Monedas emergentes con mejor desempeño en la región

En lo corrido del presente año, entre las divisas emergentes que han mostrado un rendimiento más sólido se destacan:

  • Real brasileño con una apreciación del 5,13%
  • Peso chileno con un avance del 4,84%
  • Peso mexicano con una revaluación del 4,32%
  • Peso colombiano con una ganancia del 2,80%

Mientras esta dinámica cambiaria genera beneficios evidentes para los importadores colombianos, quienes pueden adquirir productos extranjeros a menor costo, para los exportadores nacionales persisten riesgos significativos asociados a una reducción en los ingresos percibidos en moneda local cuando convierten sus dólares.

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Factores globales detrás de la apreciación del peso

Este comportamiento del mercado cambiario ha estado asociado, en gran medida, a las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Durante el año 2025, los mercados financieros incorporaron una mayor probabilidad de recortes en la tasa de interés por parte de la FED, lo que redujo el diferencial de rendimientos frente a otras economías desarrolladas y debilitó el atractivo de los activos denominados en dólares.

Este ajuste en las expectativas disminuyó la demanda por la divisa estadounidense, presionando su cotización a la baja en los mercados internacionales. Adicionalmente, la incertidumbre en torno a la política comercial de Estados Unidos, reflejada en un aumento de aranceles a diversos productos, ha ejercido presión adicional sobre el dólar.

En este entorno macroeconómico, los flujos de capital se han dirigido hacia economías emergentes con diferenciales de tasas atractivos, movimiento que se ha visto reforzado en el caso colombiano por la reciente emisión de deuda en dólares cercana a los 11.000 millones de dólares estadounidenses.

Impacto en los exportadores colombianos

La apreciación del peso colombiano constituye un riesgo relevante para las empresas exportadoras, en la medida en que reduce el valor en moneda local de los ingresos denominados en dólares, afectando directamente sus márgenes operativos y flujos de caja, con potenciales implicaciones sobre el empleo en sectores clave de la economía nacional.

Este impacto es especialmente significativo en sectores con alta vocación exportadora, como el sector floricultor, cuyas ventas externas superaron los 2.000 millones de dólares en 2025 y generaron, según datos de Asocolflores, más de 200.000 empleos directos, en su mayoría formales y con condiciones laborales estables.

Alternativas para la gestión del riesgo cambiario

Como alternativa frente a esta volatilidad cambiaria, los exportadores pueden recurrir a instrumentos de cobertura cambiaria, como los contratos forward, para fijar hoy el tipo de cambio de una transacción futura y reducir la incertidumbre asociada a la volatilidad del mercado al contado.

En términos generales, existen dos alternativas principales para gestionar el riesgo cambiario:

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  1. Cubrir los flujos futuros mediante contratos forward de pesos por dólar, fijando un precio calculado a partir del diferencial de tasas de interés entre ambas monedas.
  2. Cubrir la exposición al dólar frente a otra moneda fuerte, como el euro, mediante la venta de dólares y compra de euros, con el fin de mitigar la debilidad global del dólar, aunque trasladando la exposición cambiaria a la relación entre el euro y el peso colombiano, cuya apreciación en el último año ha sido inferior a la del dólar.

Lo anterior ilustra el uso del forward como instrumento de cobertura, cuya valoración en el mercado responde principalmente al diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos y, en menor medida, a primas por riesgo y condiciones de liquidez, por lo que no puede interpretarse como una señal directa sobre las expectativas del tipo de cambio spot futuro.

En este contexto de apreciación cambiaria, los contratos forward cumplen un papel central en la gestión del riesgo cambiario, al permitir a los agentes económicos, especialmente a los exportadores colombianos, reducir la volatilidad de sus ingresos y fortalecer la planeación financiera a mediano y largo plazo.