Presidente Petro arremete contra valorización del peso y políticas del Banco de la República
El mandatario colombiano Gustavo Petro ha generado un nuevo capítulo de tensión con la autoridad monetaria del país al cuestionar abiertamente que Colombia tenga actualmente una de las monedas más valorizadas del mundo. En declaraciones contundentes, el presidente aseguró que esta situación "no es tan buena como se cree" y responsabilizó directamente al Banco de la República por decisiones que, según él, perjudican al sector productivo nacional.
Críticas directas a la junta directiva del emisor
Petro fue especialmente duro con la junta directiva del Banco de la República, a la que acusó de mantener una "mayoría uribista" que busca sabotear el proyecto económico del gobierno progresista. "Con el alza de la tasa de interés del Banco de la República con su mayoría uribista en la junta, lo que buscan detener es, a como dé lugar, el triunfo electoral del progresismo", afirmó el presidente, calificando de "suicidas" las posibles nuevas alzas en las tasas.
El mandatario anticipó que este martes se espera una nueva reunión del emisor donde probablemente se decida incrementar las tasas de interés, una medida que ha sido constantemente criticada por el ejecutivo. Petro insiste en que el Banco debería bajar las tasas para estimular el consumo interno y reactivar la economía colombiana.
Impacto negativo en exportadores y trabajadores
Según el análisis presidencial, la valorización del peso colombiano, impulsada principalmente por las decisiones del Banco de la República, genera consecuencias graves para la economía nacional:
- Daño a los exportadores, especialmente al sector cafetero que enfrenta menores ingresos por la apreciación cambiaria
- Desvalorización de los ahorros de los trabajadores colombianos cuyos fondos se han trasladado al exterior
- Beneficio desproporcionado para un pequeño grupo de banqueros y tenedores de deuda pública
"Lo que buscan es arruinar la economía para hinchar de ganancias a los banqueros y a los dueños de títulos de deuda pública, haciéndole pagar a todo el pueblo de Colombia, a través del pago de la deuda", denunció Petro, señalando que se trata de "ganancias billonarias enormes para 20 tipos" que se benefician de rentas pagadas por los colombianos.
Cuestionamiento a la ortodoxia económica
El presidente también rechazó la visión ortodoxa de la economía que guía las decisiones del Banco de la República respecto al control de la inflación. Petro argumentó que "está demostrado que la tasa de inflación no sube por aumentos de la demanda interna" debido a que existe capacidad productiva instalada y sin utilizar en el país.
En este sentido, el mandatario invocó las teorías de John Maynard Keynes, afirmando que "es simplemente volver a leer a Keynes que ya lo dijo, aunque lo olvidaron". Esta postura representa un desafío directo a la política monetaria tradicional que ha caracterizado al Banco de la República en las últimas décadas.
La confrontación entre el gobierno nacional y la autoridad monetaria independiente marca un nuevo episodio en las tensiones institucionales que han caracterizado la administración Petro, especialmente en materia de política económica y manejo cambiario.



