Plan México de Sheinbaum enfrenta obstáculos en su implementación
El programa insignia de inversión de la presidenta Claudia Sheinbaum, promocionado como el antídoto económico ante las tensiones comerciales con Estados Unidos, está encontrando dificultades significativas para despegar. Los datos gubernamentales muestran resultados decepcionantes en múltiples frentes, generando preocupación en la administración federal.
Indicadores económicos preocupantes
Los niveles de confianza empresarial, que ya mostraban pesimismo, registraron nuevas caídas durante el mes de enero. Un indicador clave que mide la inversión en construcción, maquinaria y tecnología por parte de empresas y gobierno presenta disminuciones anuales constantes. En términos más amplios, los economistas proyectan que el Producto Interno Bruto de México crecerá apenas un 1,4% este año, apenas superior al débil 0,5% registrado en 2025.
En privado, la presidenta Sheinbaum muestra creciente inquietud ante el fracaso parcial del llamado Plan México y las dificultades de la segunda economía más grande de Latinoamérica para recuperar su dinamismo. Existe conciencia de que el estancamiento económico podría prolongarse, según fuentes cercanas a la administración.
Contexto internacional complejo
La incertidumbre se intensifica mientras su gobierno se prepara para la revisión del T-MEC, el tratado comercial de América del Norte. El presidente estadounidense Donald Trump considera en privado la posibilidad de abandonar el pacto, añadiendo más variables a las cruciales negociaciones entre Estados Unidos, Canadá y México. No es coincidencia que el Ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, junto con más de 370 líderes empresariales de su país, se encuentren en territorio mexicano esta semana para mantener conversaciones.
"Ella planteó el problema de que México no está creciendo lo suficientemente rápido y nos preguntó qué se puede hacer", reveló Juan Carlos Moreno-Brid, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM, quien participó en una reunión en enero con Sheinbaum y varios miembros del gabinete. "Vi a una presidenta muy atenta y respetuosa", agregó.
Contraste entre anuncios y realidad
Este escenario contrasta marcadamente con la confianza pública inicial del gobierno, que presentaba el Plan México como impulsor de la producción nacional y estimulante del crecimiento ante los inminentes aranceles comerciales de Trump. El programa busca ofrecer incentivos fiscales, fomentar inversión en infraestructura y promover polos de desarrollo en todo el territorio nacional.
Aunque Sheinbaum ha obtenido victorias notables desde la implementación del plan, incluyendo aproximadamente 30 grandes anuncios de inversión durante el año pasado liderados por la compañía energética Cox con promesas de US$10.700 millones entre 2025 y 2030, el problema radica en que muchas de estas iniciativas no han prosperado completamente.
Herencia presupuestaria y cifras cuestionadas
Además, existe el impacto del enorme déficit presupuestario heredado de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. La falta de margen de gasto en México está acelerando caídas de dos dígitos en la inversión pública. En comparación, la inversión agregada bajo el gobierno de López Obrador experimentó un auge significativo, con tasas de crecimiento que alcanzaron un máximo ajustado estacionalmente del 19,7% en 2023, fuertemente influenciadas por el gasto público.
La presidenta y su equipo destacan que la inversión extranjera directa alcanzó la cifra récord de US$41.000 millones hasta el tercer trimestre de 2025, representando un aumento del 15% respecto al año anterior. Sin embargo, el detalle revelador muestra que de ese total, solo US$6.500 millones se destinaron a proyectos completamente nuevos.
Escepticismo empresarial y reformas judiciales
Muchos líderes empresariales mantienen escepticismo hacia el Plan México, argumentando que no compensa el impacto de la reforma judicial de 2024 y la alta incertidumbre jurídica que la siguió. Los ejecutivos también atribuyen dificultades a las políticas nacionalistas impulsadas por López Obrador, quien favoreció mayor participación gubernamental en sectores clave como el energético.
El 3 de febrero, el ministro de Hacienda, Édgar Amador, presentó un plan para gastar 5,6 billones de pesos (US$326.000 millones) en aproximadamente 1.500 proyectos en energía y otras obras públicas hasta el final del mandato de Sheinbaum en 2030. Durante el fin de semana, el gobierno también anunció incentivos específicos para la industria cinematográfica.
"Este año, como pueden ver, pinta aún mejor que el año pasado", declaró Sheinbaum en un evento con líderes empresariales en febrero, aunque no se presentaron detalles sobre proyectos importantes. "México tiene certidumbre, el gobierno quiere inversión y estamos buscando inversión privada, tanto nacional como extranjera".
Análisis académico y desafíos estructurales
Para Mariana Rangel Padilla, profesora de economía política internacional, el Plan México marca un paso en la dirección correcta al asumir el gobierno un papel de liderazgo en la dirección de la economía y sus sectores estratégicos. Sin embargo, el programa pasa por alto muchos detalles que terminan complicando las operaciones empresariales.
"Hay muchos polos de desarrollo que involucran a una amplia gama de actores, y se quieren establecer en lugares donde no hay suficiente infraestructura o capital humano", explicó Rangel Padilla, profesora del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, quien también participó en la reunión de enero con Sheinbaum y sus asesores.
Los economistas presentes en esa reunión subrayaron la necesidad de apoyar proyectos energéticos y promover el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, que constituyen los mayores empleadores en México.
Presión del T-MEC y límites de la coerción
En segundo plano, el T-MEC enfrenta una revisión obligatoria al acercarse a su sexto año, cuando los signatarios pueden optar por extenderlo, revisarlo o cancelarlo completamente. La naturaleza impredecible de Trump, junto con sus amenazas de aranceles adicionales, hace que la iniciativa de Sheinbaum adquiera mayor urgencia.
Estados Unidos representa, por amplio margen, el mayor socio comercial de México, y el T-MEC facilita miles de millones de dólares en negocios entre ambas naciones anualmente.
"El gobierno busca maneras de fortalecer el Plan México, de inyectarle más dinero", señaló Moreno-Brid. "Se puede obligar a los empresarios a pagar impuestos, pero no se les puede obligar a invertir".
La presidencia no respondió a solicitudes de comentarios sobre este análisis. Al ser consultada sobre los datos del instituto nacional de estadísticas que muestran baja confianza empresarial y caídas en algunos tipos de inversión, la Secretaría de Economía de México se refirió a las declaraciones públicas de Sheinbaum.



