Impuesto al patrimonio: Exigen devolución si Corte Constitucional tumba la medida
Exigen devolución si cae impuesto al patrimonio en Colombia

El polémico impuesto al patrimonio empresarial y la incertidumbre sobre su devolución

El sistema tributario colombiano continúa siendo uno de los más ineficientes entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), según análisis recientes. Esta situación se agrava por la existencia de un estatuto tributario obsoleto que contiene casi un millar de artículos, muchos de ellos sin reglamentación adecuada, y que sistemáticamente incrementa la carga fiscal sobre los mismos sectores: las empresas formales y los empleados con contratos regulares.

Un enfoque tributario desequilibrado

La preocupación central radica en que cada iniciativa tributaria en Colombia parece originarse exclusivamente en el Gobierno Nacional de turno, cuyo principal objetivo parece ser financiar sus operaciones anuales mediante el aumento constante de impuestos a los contribuyentes existentes. Esta práctica contradice el principio económico ampliamente reconocido de que reducir los impuestos puede, paradójicamente, aumentar la recaudación tributaria general al estimular la actividad económica formal.

La carga tributaria en algunos sectores supera el 70%, mientras que en la mayoría se mantiene alrededor del 40%. Expertos señalan que si esta carga se equilibrara y se diseñara con una visión a largo plazo, complementada con una mayor eficiencia estatal y una coalición nacional por la tributación, la situación fiscal del país podría mejorar sustancialmente y el déficit tendería a disminuir.

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El impuesto al patrimonio: una medida controvertida

La gran preocupación durante esta Semana Santa gira en torno al impuesto al patrimonio de las empresas, que entra oficialmente en vigencia este 1 de abril, con un primer pago del 50% programado para fecha próxima. Prácticamente ningún sector económico apoya esta medida, que es considerada impopular, antitécnica y generadora de doble tributación.

Lo más alarmante es que el impuesto carece de procedimientos claros para la devolución de los pagos en caso de que la Corte Constitucional declare la medida inexequible. Esta situación crea una incertidumbre jurídica y financiera significativa para las empresas colombianas.

La lógica constitucional y el doble gravamen

Desde la perspectiva legal, lo lógico sería que el alto tribunal observe que este impuesto está gravando las mismas utilidades empresariales por segunda vez, lo que constituye una forma de doble tributación que muchos expertos consideran una afrenta a los principios tributarios básicos. La Corte Constitucional podría declarar la emergencia económica inexequible, al menos en lo que respecta a este controvertido cobro adicional.

Si la estrategia gubernamental consiste en implementar este "globo tributario" para recaudar fondos adicionales sin contemplar su posible devolución, estaría cometiendo un grave error de política fiscal. La Corte debería obligar a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) a devolver íntegramente el dinero recaudado mediante esta medida, exactamente en la misma forma en que fue pagado, en caso de declararse su inconstitucionalidad.

Implicaciones políticas y económicas

El contexto electoral añade otra capa de complejidad a esta situación. La DIAN del nuevo Gobierno, que asumirá funciones en agosto próximo, tendría la responsabilidad de reintegrar el impuesto al patrimonio pagado hasta mayo en dos cuotas diferenciadas. Esta acción demostraría que no se puede asfixiar financieramente a los generadores de empleo formal, que al final del día son precisamente las empresas las que sostienen la estructura contributiva del país.

La solución real, según analistas, debe partir de una reforma tributaria integral enfocada en reducir la carga fiscal general y atacar de manera efectiva la informalidad económica y la evasión de impuestos. Estas son tareas complejas y poco populares políticamente, por lo que los gobernantes suelen evitarlas, prefiriendo en cambio gravar repetidamente a los mismos contribuyentes formales con cargas excesivas y medidas extraordinarias como el impuesto al patrimonio.

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Este impuesto no solo es antitécnico por su rareza (existe en solo tres países a nivel mundial), sino que representa una manera simplista de extraer liquidez del sector productivo, que paradójicamente es el mismo que paga impuestos regularmente y genera empleos formales en la economía colombiana.