Impuesto al patrimonio inicia su cobro: más de 15.000 empresas afectadas en Colombia
Este 1 de abril marca el inicio del pago del impuesto al patrimonio, una medida extraordinaria que impacta directamente a más de 15.000 empresas en todo el territorio colombiano. El Gobierno Nacional espera recaudar aproximadamente $8 billones a través de este tributo, recursos que estarán destinados específicamente para atender la emergencia económica declarada en el país.
Detalles del tributo y empresas obligadas
El impuesto al patrimonio fue establecido mediante el Decreto 0173 de 2026 y está dirigido exclusivamente a personas jurídicas con altos niveles de riqueza. Deben cumplir con este pago aquellas empresas cuyo patrimonio líquido, calculado al 1 de marzo del presente año, sea igual o superior a 200.000 UVT, lo que equivale a más de $10.474 millones.
Se trata de un impuesto transitorio que grava específicamente la riqueza acumulada y no las utilidades generadas, diferenciándose así de otros tributos tradicionales del sistema fiscal colombiano. Según explicaciones oficiales, el diseño de esta medida responde a la necesidad urgente de obtener recursos inmediatos para atender los efectos devastadores de la ola invernal que ha afectado a al menos ocho departamentos del país.
Mecanismo de cálculo y plazos de pago
El cálculo del impuesto parte del patrimonio líquido de las empresas, resultado de restar las deudas totales a los activos poseídos. Sobre esta base se aplican tarifas diferenciadas:
- Tarifa general del 0,5% para la mayoría de sectores económicos
- Tarifa del 1,6% para actividades específicas como el sector financiero y el minero-energético
El pago se realiza en dos momentos cercanos, reflejando la urgencia del recaudo gubernamental. Este 1 de abril corresponde presentar la declaración y pagar el 50% del impuesto calculado, mientras que el saldo restante deberá cancelarse obligatoriamente el 4 de mayo. Para las sociedades extranjeras con presencia en Colombia, el primer pago está programado específicamente para el 30 de abril.
Exclusiones y medidas de control
El decreto establece exclusiones importantes para evitar dobles cargas tributarias, incluyendo las acciones en sociedades nacionales y ciertos activos ambientales. Además, incorpora reglas específicas diseñadas para prevenir la elusión fiscal, como la obligación de consolidar patrimonios en casos de escisión empresarial.
La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) será la entidad encargada de recibir las declaraciones y ejercer control estricto sobre el cumplimiento de esta obligación tributaria. El organismo ha anunciado que aplicará sanciones en casos de mora, declaraciones inexactas o evasión fiscal comprobada.
Contexto legal y destino de los recursos
A la presión financiera que enfrentan las empresas se suma un elemento jurídico crucial: la revisión que actualmente adelanta la Corte Constitucional sobre la legalidad de la emergencia económica que dio origen a este impuesto extraordinario. El resultado de este análisis podría modificar significativamente el panorama para las empresas afectadas, dependiendo del alcance de la decisión del alto tribunal y sus efectos retroactivos.
Paralelamente, el diseño del impuesto prevé escenarios de fiscalización estricta. Las empresas que no cumplan con el pago o presenten declaraciones incorrectas podrían enfrentar sanciones económicas significativas e incluso responsabilidades penales en casos graves de evasión fiscal.
El destino final de los $8 billones que se espera recaudar está claramente definido: financiar integralmente la atención de la emergencia económica, incluyendo la reconstrucción de infraestructura dañada, la entrega de ayudas humanitarias urgentes y la recuperación económica sostenible en las zonas más afectadas por la crisis.



