Nuevos impuestos por emergencia económica generan intenso debate legal y económico
La decisión del Gobierno de implementar nuevos impuestos en el marco de la emergencia económica causada por las fuertes lluvias ha desatado un profundo debate fiscal, jurídico y económico. Analistas consultados advierten que estas medidas podrían enfrentar demandas ante la Corte Constitucional, mientras generan interrogantes sobre su impacto en la inversión, la liquidez empresarial y el recaudo estatal.
Cuestionamientos jurídicos sobre la seguridad tributaria
Uno de los puntos más preocupantes para los expertos es que varias medidas tributarias incluidas en el paquete fiscal no son completamente nuevas, sino que reviven instrumentos que ya habían sido propuestos durante la emergencia económica anterior y que actualmente se encuentran suspendidos. Esto ha generado serias dudas sobre la seguridad jurídica del sistema tributario y sobre cómo estas decisiones podrían ser evaluadas por los tribunales.
Para el exdirector de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), Lisandro Junco, el problema fundamental radica en que el Gobierno reintrodujo impuestos sin una definición judicial de fondo. En sus palabras, el decreto "revive unos impuestos que estuvieron en la emergencia económica pasada, que no fueron tumbados, sino suspendidos", lo que genera una zona gris dentro del orden jurídico colombiano.
Riesgo de duplicidad tributaria y problemas constitucionales
Según Junco, entre las medidas que reaparecen en el nuevo paquete tributario se encuentran:
- El impuesto nacional al consumo sobre juegos de suerte y azar por internet
- La normalización tributaria
- La amnistía para contribuyentes con deudas fiscales
Estas disposiciones, a su juicio, abren el riesgo de duplicidad de tributos. "Si la Corte Constitucional decide levantar la suspensión provisional, quedarían dos nuevos impuestos nacionales al consumo de juegos de suerte y azar por internet, dos amnistías de la Dian y dos impuestos de normalización, cuando el hecho generador y la base gravable es el mismo", explicó el exdirector de la autoridad tributaria.
El exfuncionario también cuestiona la ampliación del impuesto al patrimonio incluida en el decreto, señalando que el Ejecutivo incurrió en errores técnicos al clasificar el gravamen como un impuesto instantáneo, cuando en realidad su naturaleza corresponde a un impuesto de periodo. "El impuesto al patrimonio es una trampa, porque lo denominan como impuesto instantáneo cuando es un impuesto de periodo", señaló Junco, advirtiendo que este aspecto podría convertirse en uno de los puntos centrales del debate jurídico que eventualmente llegará a la Corte Constitucional.
Impacto económico en el sector empresarial
Olga Tapias, socia de impuestos de la firma Russell Bedford en Bogotá, destaca que el impacto económico se concentra en la ampliación del impuesto al patrimonio empresarial. El decreto amplía la base de contribuyentes e incluye dentro del tributo a establecimientos permanentes y sucursales extranjeras con patrimonio líquido igual o superior a 200.000 unidades de valor tributario (UVT). Esto significa que un mayor número de compañías quedará sujeto a este gravamen durante la vigencia fiscal.
"Las empresas vienen en un año con impactos importantes como la reforma laboral y el aumento del salario mínimo, lo que hace que los márgenes de rentabilidad cada vez están más comprometidos", explicó Tapias, señalando que el entorno electoral también contribuye a elevar la incertidumbre económica. La especialista advierte que este nuevo escenario fiscal podría influir en las decisiones estratégicas de las compañías, afectando los márgenes de rentabilidad y generando cambios en los planes de inversión o incluso en la ubicación de nuevos proyectos empresariales.
Perspectivas sobre el recaudo estatal
Christian Quiñónez, exsubdirector de la Dian, plantea que las medidas tributarias podrían generar un impacto significativo sobre el recaudo del Estado, incluso superior al que ha proyectado el Gobierno para atender la emergencia climática. El analista explica que el Ejecutivo estima necesidades de gasto cercanas a $8,6 billones de pesos para enfrentar la crisis causada por las lluvias, pero sostiene que solo el impuesto al patrimonio podría generar recursos por encima de esa cifra.
"Sobre solo ese impuesto se calcula como mínimo 11 billones de pesos", afirmó Quiñónez, quien también advierte que esto abre interrogantes sobre el destino final de los recursos adicionales que podrían recaudarse mediante estas medidas. El experto señala que varias de las decisiones tributarias adoptadas corresponden a instrumentos que ya estaban contemplados en la emergencia económica anterior y que fueron suspendidos por decisiones judiciales.
"Lo que hicieron ahorita fue copiar y pegar exactamente lo mismo que ya estaba antes", aseguró el exsubdirector de la Dian, refiriéndose al impuesto al consumo de apuestas online, la normalización tributaria y la amnistía fiscal.
Futuro incierto dependiente de la Corte Constitucional
En medio de este complejo panorama, el futuro de las medidas tributarias dependerá del análisis que realice la Corte Constitucional. Los expertos coinciden en que el alto tribunal deberá evaluar si existe una relación directa entre los nuevos impuestos y la emergencia económica que se busca atender. Mientras tanto, tanto el sector empresarial como los ciudadanos en general permanecen en un estado de incertidumbre fiscal y jurídica que podría extenderse durante los próximos meses.
El año 2026 se presenta como un periodo de particular complejidad para el sistema tributario colombiano, marcado no solo por estas medidas de emergencia, sino también por el contexto electoral y las presiones económicas derivadas de factores tanto nacionales como internacionales.



