Viena, 11 jun (EFE).- La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bombeó en mayo una media de 18,82 millones de barriles diarios (mbd) de crudo, lo que representa una reducción de aproximadamente el 34 % en comparación con la producción registrada en febrero, antes del estallido de la guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Producción perdida y recuperación parcial
Unos 9,8 mbd de la OPEP continúan fuera del mercado, a pesar de que la mayoría de los socios de la región del Golfo Pérsico afectados por la crisis lograron recuperar parte de su producción perdida durante el mes de mayo. Estas cifras, calculadas por varios institutos independientes e incluidas en el informe mensual del grupo publicado este jueves, incluyen los 2,1 mbd que produjeron los Emiratos Árabes Unidos (EAU) el mes pasado, aunque el país se retiró formalmente de la organización el 1 de mayo.
Contexto geopolítico
La guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz han tenido un impacto significativo en los mercados petroleros mundiales. El estrecho de Ormuz es una vía marítima estratégica por la que transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. El conflicto ha provocado interrupciones en el suministro y ha llevado a la OPEP a reducir su producción de manera drástica.
Los países del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, han sido los más afectados. Sin embargo, algunos de ellos han logrado aumentar ligeramente su producción en mayo en comparación con los meses anteriores, aunque todavía muy por debajo de los niveles previos a la crisis.
Implicaciones para el mercado petrolero
La reducción de la oferta de la OPEP ha contribuido a mantener los precios del petróleo elevados en los mercados internacionales. Los analistas advierten que la recuperación total de la producción podría llevar varios meses, dependiendo de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de las negociaciones diplomáticas.
La retirada de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP también añade incertidumbre al futuro del grupo. Aunque el país sigue produciendo petróleo, su salida podría debilitar la cohesión de la organización y afectar su capacidad para coordinar políticas de producción en el futuro.



