Argentina enfrenta crisis económica con inflación del 31,5% en 2025
La situación económica en Argentina continúa deteriorándose de manera alarmante para amplios sectores de la población, quienes han recurrido masivamente a préstamos bancarios y tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos como la compra de alimentos. Según el reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el índice de precios al consumidor registró un incremento del 31,5% durante el año 2025, profundizando la crisis que afecta a millones de familias.
Endeudamiento como rutina cotidiana
Los datos del INDEC revelan cifras preocupantes sobre los hábitos de consumo de los argentinos. En enero, el 44% de las transacciones realizadas en supermercados se pagaron mediante crédito, lo que demuestra cómo el endeudamiento se ha convertido en una práctica habitual para acceder a productos de primera necesidad. Esta tendencia se extiende incluso a los autoservicios mayoristas, espacios tradicionalmente asociados al ahorro, donde las tarjetas de crédito representaron el 27,6% de las ventas, superando levemente a otros medios de pago (27,3%) y al efectivo (24,4%).
Diego Nacasio, vendedor entrevistado por Al Jazeera, ejemplifica esta realidad crítica: "Ni mi sueldo ni el de mi esposa —también vendedora— alcanzan para cubrir los gastos básicos". Según su testimonio, ambos buscan trabajos adicionales y recurren sistemáticamente a tarjetas de crédito o pequeños préstamos para costear artículos esenciales, incluida la comida, hasta el próximo pago.
Impacto en el poder adquisitivo y empleo
Aunque el plan económico del presidente Javier Milei logró reducir drásticamente la inflación desde los niveles históricos registrados cuando asumió en diciembre de 2023, los analistas señalan que su gobierno ha implementado medidas polémicas para mantenerla baja. Entre estas estrategias destacan mantener salarios congelados por debajo de la inflación y facilitar importaciones más económicas, lo que ha reducido significativamente el poder adquisitivo y provocado el cierre de miles de fábricas y pequeñas y medianas empresas.
El impacto también se refleja en el empleo. En enero, los supermercados registraron 100.262 trabajadores, un 1% menos que el año anterior. En los autoservicios mayoristas, la caída fue más pronunciada, alcanzando el 4%, con solo 14.460 empleados. Esta reducción responde a estrategias de ajuste implementadas por las empresas ante la marcada caída del consumo, según el estudio del INDEC.
Estudio revela sacrificios de la población
Un estudio de la Fundación Pensar indica que el 63% de los argentinos ha tenido que reducir actividades o servicios esenciales para poder llegar a fin de mes. La situación se ha vuelto crítica para numerosas familias, que ya no perciben el crédito como una opción, sino como la única vía disponible para cubrir necesidades básicas, quedando atrapadas en un círculo de endeudamiento prolongado que agrava su situación a mediano plazo.
Diego Nacasio resume la paradoja que viven muchas familias trabajadoras: "Durante los últimos 25 años, hemos trabajado duro, y nuestros trabajos nos han permitido construir una casa desde cero, comprar un coche y darle una vida digna a nuestro hijo de 17 años. Ahora, tenemos mejores trabajos que entonces, y aun así no podemos ni comprar comida para todo el mes".
La combinación de inflación persistente, pérdida de poder adquisitivo y dependencia creciente del crédito para necesidades básicas configura un escenario económico complejo que afecta profundamente la calidad de vida de los argentinos, según reportó el medio argentino La Urbe.