La economía estadounidense muestra señales de desaceleración mientras la inflación persiste
El panorama económico de Estados Unidos presentó un comportamiento mixto durante enero, con un crecimiento mínimo en el gasto de los consumidores acompañado de una inflación subyacente que se mantuvo firme, según datos oficiales publicados recientemente. Esta situación se desarrolló justo antes del inicio del conflicto con Irán, que ha introducido nuevas variables de incertidumbre en la economía global.
Datos preocupantes sobre consumo e inflación
Las cifras revelan que el gasto de los consumidores, ajustado por inflación, apenas aumentó un 0,1% en enero con respecto a diciembre. Paralelamente, el indicador de inflación subyacente preferido por la Reserva Federal registró un incremento sólido del 0,4%. El gobierno estadounidense también revisó significativamente a la baja su estimación inicial de crecimiento para el cuarto trimestre de 2025, reduciéndola a la mitad debido a múltiples factores adversos.
Entre los elementos que lastraron la economía a finales del año pasado se encuentran:
- Un cierre gubernamental de duración récord
- Una marcada desaceleración del consumo
- Una caída considerable en las exportaciones
El impacto del conflicto con Irán
El panorama económico ha experimentado cambios drásticos desde enero. En febrero, la creación de empleo disminuyó mientras el desempleo aumentó, reavivando las preocupaciones sobre la salud del mercado laboral. Según una nueva encuesta de la Universidad de Michigan, la guerra ha provocado un aumento significativo en los precios de la energía y ha afectado negativamente la confianza de los hogares en las últimas semanas.
Los economistas Gregory Daco y Lydia Boussour de EY-Parthenon advierten que "el conflicto de Oriente Medio dejará una huella visible en la economía estadounidense" a través de múltiples canales:
- Aumento sostenido de los precios energéticos
- Endurecimiento de las condiciones financieras
- Creciente incertidumbre en el sector privado
- Renovada presión sobre las cadenas de suministro globales
Factores de apoyo y riesgos para los consumidores
Las devoluciones de impuestos junto con el sólido crecimiento salarial deberían brindar cierto apoyo a las finanzas de los consumidores en los próximos meses. Sin embargo, los economistas identifican riesgos importantes para el gasto debido a la amenaza de una mayor inflación y la limitada contratación de personal.
Mientras se espera que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión de política monetaria, un aumento sostenido de las presiones inflacionarias podría retrasar la reanudación de los recortes de tasas. Esta situación se desarrolla en un contexto donde el presidente Donald Trump continúa exigiendo medidas de estímulo monetario.
Detalles del comportamiento del gasto
Según el informe de la Oficina de Análisis Económico, los consumidores redujeron su gasto en bienes durante enero, tras la temporada de compras navideñas, mientras continuaron gastando en servicios esenciales como la atención médica. Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, señaló que "la atención médica, la vivienda y los seguros fueron las categorías principales de gasto en enero".
Los ingresos, tanto antes como después de ajustarlos por inflación, repuntaron a principios de año, en parte debido al ajuste anual del costo de vida para los beneficiarios del Seguro Social. La tasa de ahorro experimentó el mayor incremento en un año, lo que sugiere que algunos hogares optaron por ahorrar ingresos adicionales en lugar de gastarlos inmediatamente.
Perspectivas preocupantes sobre energía y política
La administración Trump contaba parcialmente con el aumento de las devoluciones de impuestos para impulsar el crecimiento económico en 2026. Sin embargo, Anna Wong, economista jefe para Estados Unidos de Bloomberg Economics, advierte que si la guerra provoca que el precio del petróleo se mantenga en 83 dólares por barril o más durante gran parte del año, esto anularía las ganancias que los hogares promedio obtendrían gracias a las devoluciones.
Los analistas de Bloomberg Economics explican que el alza de los precios de la gasolina, consecuencia de la guerra con Irán, probablemente compensará con creces las mayores devoluciones de impuestos derivadas de la Ley de Reforma Tributaria. Esta situación ejercerá presión adicional sobre los consumidores, quienes comenzaron el año con mayores ingresos que necesitarán para mantener su nivel de consumo.
Divergencia en mediciones inflacionarias
El informe confirma que las dos principales medidas de inflación en Estados Unidos han estado divergiendo en los últimos meses. El índice PCE subyacente subió 3,1% en enero con respecto al año anterior, registrando el mayor incremento en casi dos años. El fuerte aumento de la inflación del gasto en consumo personal en enero se debió principalmente a los precios de los servicios.
Mientras tanto, otras cifras mostraron pocos cambios en los pedidos de bienes duraderos de enero, reflejando una fuerte caída en el volátil sector de defensa. Los pedidos de bienes de capital no relacionados con la defensa, excluyendo aeronaves, también registraron pocos cambios tras un fuerte avance a finales de 2025.
Preocupaciones empresariales y contexto electoral
Los datos publicados recientemente mostraron que las ofertas de empleo en Estados Unidos aumentaron en enero y los despidos disminuyeron, indicando que la demanda de trabajadores estaba mejorando antes de que el mercado laboral mostrara nuevos signos de debilidad.
Minoristas importantes como Walmart Inc. y Home Depot Inc. han expresado su preocupación por la estabilidad del gasto de los consumidores ante la incertidumbre económica y la precariedad del mercado laboral. Otros actores económicos han señalado los posibles obstáculos derivados del conflicto en Oriente Medio. El elevado coste de la vida también se perfila como un tema crucial para los votantes en las próximas elecciones de mitad de mandato.
