Inflación en Colombia se dispara en enero: una de las más altas del siglo XXI
Inflación colombiana: una de las más altas del siglo en enero

La inflación colombiana registra un preocupante repunte en enero

El Gobierno colombiano no puede celebrar prematuramente, ya que la inflación no experimentó un aumento desmedido, pero tras el incremento del salario mínimo, el costo de vida en el país enfrenta problemas crónicos de precios que demandan atención inmediata.

Datos alarmantes para el inicio de 2026

¡Atención a las cifras! La inflación en su variación mensual para enero se situó en 1,18%, una de las tasas más elevadas desde el año 2000. Este dato obliga a analizar por qué diversas entidades, incluidas las oficinas de investigación del sistema financiero, universidades, la banca multilateral y centros de estudios económicos, pronostican que la variación de precios para lo corrido de este año estará por encima o muy cerca del 6%.

Esta situación consolida a Colombia como uno de los países con mayor costo de vida en la región y uno de los más caros entre los monitoreados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Análisis detallado de las cifras inflacionarias

La inflación de enero alcanzó el 5,35% en su variación anual, lo que representa un incremento de 0,25 puntos porcentuales frente al Índice de Precios al Consumidor registrado al cierre de 2025, que fue de 5,1%. Esta variación mensual del 1,18% la convierte en la cuarta más alta para ese mes en lo corrido del siglo XXI.

Y esto es solo el comienzo: el rezago que arrastra la variación de precios hace que febrero y marzo mantengan la misma dinámica ascendente. Esta presión inflacionaria se debe a múltiples factores:

  • La demanda sobre bienes y servicios altamente informales
  • Intereses especulativos en ciertos sectores
  • Impacto de externalidades económicas
  • Dependencia de condiciones climáticas
  • Influencia de economías subterráneas

Sectores más afectados por el alza de precios

Los datos revelan disparidades significativas entre diferentes divisiones económicas:

  1. Restaurantes y hoteles: variación anual del 9,01%
  2. Bebidas alcohólicas: incremento del 7,58%
  3. Salud: alza del 7,38%

Estas variaciones excepcionalmente altas están posiblemente vinculadas a los costos de mano de obra requeridos para hacer efectivos estos servicios. Solo al finalizar el primer trimestre del año se podrá conocer el impacto real en el empleo.

Contexto internacional y comparativas preocupantes

La situación colombiana contrasta marcadamente con las tendencias globales. Mientras las principales economías muestran señales de estabilidad inflacionaria, el costo de vida en Colombia sigue siendo elevado en comparación con los niveles previos a la pandemia.

Los datos más recientes indican que el aumento de precios se desaceleró hacia finales de 2025, principalmente debido a la caída en los costos de energía. Sin embargo, otros componentes del costo de vida continúan presionando al alza.

Al observar los países de la OCDE, la inflación general interanual se mantuvo prácticamente estable en 3,7% en diciembre de 2025, una cifra muy inferior al 5,1% registrado en Colombia, que además muestra tendencia al alza en términos anualizados.

Colombia en el grupo de países con inflación creciente

Dentro del club de las buenas prácticas económicas:

  • 13 países lograron reducir su inflación frente a 2024
  • 13 países experimentaron aumentos inflacionarios
  • 11 países se mantuvieron estables

Colombia se encuentra en el grupo de naciones que ven subir los precios sin abordar con rigor las causas ni medir adecuadamente las consecuencias de las decisiones gubernamentales.

Urgencia de medidas concretas en tiempos electorales

Es imperativo -especialmente en períodos electorales- que quienes aspiran a conducir el Gobierno Nacional presenten fórmulas creíbles para que la variación de precios no supere el 4% y se acerque lo más posible al 2%.

Esta tarea resulta compleja y podría extenderse por más de un lustro, dado que la formación de precios en el mercado doméstico es altamente sensible a las políticas públicas implementadas. Es fundamental comenzar e insistir en desindexar algunas alzas del IPC o del incremento salarial.

Solo asumiendo esta responsabilidad con visión de largo plazo, Colombia podrá consolidarse como un mercado donde los consumidores disfruten de estabilidad de precios y donde la normatividad no se utilice como herramienta para la especulación económica.