En mayo, los precios en Colombia subieron 5,84% frente al mismo mes del año pasado, el dato más alto desde agosto de 2024. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados como la gasolina, llegó al 5,98%. Este martes 7 de julio, el DANE informará cómo cerró la inflación en junio de 2026, justo una semana después de que el Banco de la República subiera su tasa de interés al 12% para intentar frenar la tendencia.
División en el Banco de la República sobre las causas de la inflación
Cuando el Emisor subió su tasa a finales de junio, sus miembros quedaron divididos no solo en el voto sino en el diagnóstico. La mayoría de la Junta del Banrep, cuatro codirectores, apunta a una demanda desbordada: la inflación, según la minuta, se ha extendido “a muchos rubros de la canasta familiar”, algo difícil de explicar “por factores diferentes a excesos de demanda y al fuerte aumento en el salario mínimo para 2026”. Dos codirectores consideraron que la aceleración en los precios “responde más a choques de oferta (como la guerra en Oriente Medio) y a la indexación a la inflación pasada” que a un pico de consumo. Un codirector, que votó por dejar la tasa quieta, habló de “un choque combinado entre la inercia inflacionaria y choque externo”.
¿Qué empujó los precios en mayo?
La aceleración de los precios en mayo no vino de los alimentos, sino de todo lo demás. Según Mariana Quinche, economista de BBVA Research para Colombia, el alza anual se explicó exclusivamente por la canasta sin alimentos, que llegó a 5,79%, 35 puntos básicos más que en abril. Dentro de esa canasta, dos “culpables”: los bienes regulados, como la gasolina, la luz y el agua, y los servicios. Por ejemplo, la gasolina subió COP 400 en mayo, empujando la inflación de regulados a 5,19% anual, un salto de 85 puntos frente al mes anterior. Sin embargo, la mayor influencia la tuvieron los servicios. Jackeline Piraján, economista principal de DAVIbank, señaló que esa subcanasta ya supera el 7% anual, su nivel más alto desde noviembre de 2024. “La evidencia continúa sugiriendo que los mayores costos laborales están teniendo efectos sobre la inflación”, dice Piraján.
Restaurantes y hoteles tienen la variación anual más alta de todo el índice, 9,62%. Según Piedad Urdinola, directora del DANE, ese número lo explica el corrientazo, el almuerzo de oficina, la empanada y, en general, lo que se come fuera del hogar. Los arriendos también aportan: el arriendo efectivo subió 4,94% anual, aunque por debajo del tope legal de 5,10% fijado para este año. Las cuotas de administración en propiedad horizontal crecieron 13,42% en el último año. Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas, lo atribuye en buena parte al aumento del salario mínimo de 2026, señalando que las copropiedades tuvieron que subir esas cuotas para cubrir los mayores costos de personal.
Expectativas para junio y el resto de 2026
La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo proyecta 6,08% para el dato de junio, que sería la cuarta aceleración consecutiva, confirmando que la inflación sigue sin ceder incluso con la tasa de interés más alta desde 2024. Para diciembre, los analistas estiman 6,54%, más del doble de la meta del 3% del Banco de la República. Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, ya anticipó que la convergencia hacia el 3% se saltaría 2027 y quedaría más cerca de 2028. El dato de este martes no cambiará ese pronóstico de fondo, pero indicará si el país se acerca a ese camino más lento o se aleja todavía más.



