Tensión geopolítica y petróleo elevado marcan el ritmo de los mercados financieros
Los mercados internacionales despertaron este miércoles con la atención centrada en Washington, donde la Reserva Federal de Estados Unidos anunciará su decisión de política monetaria en las próximas horas. Este evento domina el ambiente en las plazas bursátiles globales y se convierte en el principal factor de incertidumbre para los inversionistas, en un momento en que el conflicto en Oriente Medio sigue generando presiones sobre los precios del petróleo y, consecuentemente, sobre la inflación mundial.
El dólar en Colombia refleja el nerviosismo global
En Colombia, la divisa estadounidense mostró ese nerviosismo desde la apertura de la jornada cambiaria. El dólar comenzó a cotizarse por encima de los 3.710 pesos, superando la Tasa Representativa del Mercado (TRM) fijada en 3.689,97 pesos para el día. En los primeros minutos de negociación, el precio osciló entre un mínimo de 3.706 pesos y un máximo de 3.712,50 pesos, con 18 transacciones registradas por un monto total de 6,5 millones de dólares.
El fortalecimiento de la moneda estadounidense responde a un fenómeno global impulsado por la búsqueda de activos refugio ante la inestabilidad en Oriente Medio. Los inversionistas buscan proteger sus capitales en medio de la incertidumbre geopolítica, lo que tradicionalmente beneficia al dólar.
Los bancos centrales en el centro del debate financiero
Más allá de Colombia, la jornada estará marcada por las decisiones de varios bancos centrales. Además de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón anunciarán sus respectivas posturas de política monetaria en las próximas horas. La expectativa generalizada entre los analistas es que todas estas instituciones mantengan sin cambios sus tasas de interés, aunque el verdadero interés del mercado estará en los mensajes que envíen sobre el rumbo futuro del costo del dinero.
El contexto no es menor. El conflicto con Irán ha modificado las previsiones de los inversionistas de manera considerable. Si antes del escalamiento de las tensiones se anticipaban dos recortes de tasas por parte de la Fed durante 2026, ahora el consenso apunta a apenas uno.
La disyuntiva de la Reserva Federal
Mauricio Acevedo, analista de divisas y derivados de Corficolombiana, señaló que, aunque los datos recientes de inflación habían mostrado una tendencia moderada, el fuerte aumento del precio del petróleo derivado de las tensiones geopolíticas ha complicado el panorama de manera significativa.
La disyuntiva que enfrenta la Fed es delicada:
- Recortar tasas podría estimular la economía, pero hacerlo mientras el petróleo presiona los precios al alza equivaldría a echar gasolina al fuego inflacionario.
- Mantenerlas implicaría seguir frenando el crecimiento en un entorno ya de por sí incierto.
El mercado petrolero: entre la tensión y un leve alivio
El mercado petrolero sigue siendo el termómetro más sensible de la crisis en Oriente Medio. Los precios del crudo se han mantenido por encima de los 100 dólares por barril durante las últimas cuatro sesiones, generando presiones inflacionarias que recorren toda la cadena de costos, desde los combustibles hasta la canasta familiar.
Sin embargo, este miércoles se registró una leve corrección a la baja:
- Los futuros del Brent cayeron un 0,3%, hasta situarse en 103,12 dólares por barril.
- El West Texas Intermediate retrocedió un 1,6%, hasta los 94,65 dólares.
Detrás de esa moderación está el anuncio de Irak de reanudar exportaciones de crudo a través del oleoducto que conecta con el puerto turco de Ceyhan, luego de que Bagdad y el Gobierno Regional del Kurdistán alcanzaran un acuerdo. Fuentes de la North Oil Company indicaron que el país busca bombear al menos 100.000 barriles diarios.
No obstante, analistas como Soojin Kim, de la firma Mufg, advirtieron que el alivio en la oferta sigue siendo limitado, dado que la producción iraquí todavía se encuentra muy por debajo de sus niveles anteriores a la crisis.
La situación crítica en la producción petrolera
La situación es aún más crítica si se tiene en cuenta que la producción en el sur de Irak, principal zona exportadora del país, se redujo en un 70%, hasta rondar los 1,3 millones de barriles diarios. Ese desplome se explica en gran medida por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, paso marítimo por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
Para completar el panorama, en Libia la Corporación Nacional del Petróleo informó que el yacimiento de Sharara está redirigiendo sus flujos por rutas alternativas debido a un incendio en sus instalaciones, lo que añade otra fuente de incertidumbre para el suministro global.
En resumen, la combinación de tensión geopolítica en Oriente Medio, precios elevados del petróleo y las decisiones pendientes de los bancos centrales crean un escenario de alta presión para la inflación y el dólar en Colombia, con repercusiones directas en la economía local y global.



