Uruguay proyecta retiro anticipado a los 60 años sin impacto fiscal
Uruguay: retiro anticipado a los 60 sin impacto fiscal

Gobierno de Orsi defiende retiro anticipado a los 60 años

El gobierno de Yamandú Orsi sostiene que la causal de retiro anticipado a los 60 años, una de las modificaciones a la reforma de la administración de Luis Lacalle Pou surgida del Diálogo Social, no tendrá un impacto fiscal a largo plazo, ya que la posibilidad solo resultará “conveniente” para quienes están en los deciles más bajos de ingresos.

El subsecretario del Ministerio de Economía, Martín Vallcorba, expuso durante la interpelación de este lunes en el Senado que el compromiso de abrir las puertas a jubilarse a los 60 años, y no a los 65 impuestos en la ley del pasado gobierno, “no altera sustancialmente la trayectoria del gasto”.

Contexto de la reforma y la nueva propuesta

El jerarca recordó que la reforma vigente, contenida en la ley 20.130, solo permitió a los trabajadores de la construcción y del campo acceder a la causal de retiro anticipada, al tiempo que dejó abierta la puerta para extenderlo a otros sectores “bajo discrecionalidad del Poder Ejecutivo”. Vallcorba consideró que ese diseño supone “contingencias no previstas en las proyecciones financieras y a su vez el riesgo de generar un acceso diferencial en función de la capacidad de lobby que cada uno de los colectivos tenga”.

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La apuesta del actual gobierno es que dicha causal para seguir jubilándose con 60 años de edad sea un “mecanismo universal y no discrecional”, por más que consolida como edad normal de retiro los 65 años votados por el anterior gobierno, medida contra la que arremetió el PIT-CNT y sectores del oficialismo como el Partido Comunista y el Partido Socialista.

¿Por qué el gobierno cree que no habrá impacto fiscal?

El MEF se basa para esas afirmaciones en un informe de junio de 2026 de la Asesoría General de la Seguridad Social del BPS, al que accedió El Observador. El texto de 27 páginas recuerda que casi dos de cada tres personas que se jubilaron en el correr del 2025 eran mayores de 60 años, aún cuando cumplían con los requisitos para retirarse a esa edad.

De hecho, la edad promedio de retiro en la última década ha sido de 62,6 años y solo 36% de los jubilados solicitaron el alta al cumplir los 60. En el correr del año pasado, uno de cada cuatro tramitó su retiro con más de 65 años.

El subsecretario Vallcorba apuntó en esta línea que la causal de retiro anticipado impulsada por el gobierno operaría sobre “un universo acotado de altas” jubilatorias, a lo que se suma una mayoría amplia que ya hoy prefiere postergar su retiro.

Escenarios proyectados por el BPS

El documento del BPS proyecta distintos escenarios a partir de la nueva causal planteada: uno de base, otro con modificación del suplemento solidario, y otros de máxima y de mínima en función de cuán extendido sea el uso del retiro anticipado.

El escenario con causal anticipada y suplemento solidario ajustado estima un impacto de 0,15 puntos del PBI hacia el quinquenio de 2040-2044, bajo la suposición de que las personas de los cinco deciles más bajos de ingresos decidirían jubilarse antes de los 65 años ante la constatación de que eso no afectaría negativamente su situación.

De acuerdo a los servicios del BPS, ese costo disminuiría en el largo plazo ya que las jubilaciones generadas tienen un monto promedio menor, con unas 7.500 personas que cada año se acogerían a esa causal a partir de 2050.

Para un escenario con modificaciones a la forma del cálculo y actualización del suplemento –con ajuste por IMS y aplicación del máximo del IPC–, el costo fiscal en el mediano plazo asociado al incremento de las altas por retiro anticipado alcanzaría los 0,16 puntos del PIB en el quinquenio 2040-2044, aunque con una reducción gradual en el largo plazo, con ahorros de 0,08 puntos del PBI en el quinquenio 30 años después.

Ventajas para los deciles más bajos

Vallcorba aseguró durante la interpelación que para los tres deciles más bajos de ingresos (sueldo promedio debajo de los $25 mil) las jubilaciones con retiro anticipado serían “mayores a las que se obtendrían previo a la ley 20.130” del gobierno pasado. “Más de 30% de las personas podrían jubilarse con una jubilación mayor previo a la reforma del 2023”, recalcó el subsecretario.

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Los servicios del BPS aclaran que el costo fiscal está condicionado por el grado de utilización efectiva que la nueva causal tendrá a futuro, dependiendo de los incentivos y restricciones que haya a la hora de tomar la decisión. “Entre los principales factores que inciden sobre su utilización se destacan la eventual incompatibilidad entre jubilación anticipada y actividad laboral, así como al ajuste del suplemento solidario derivado del adelanto de la edad de retiro, elementos que operan como mecanismos de moderación de la utilización de la causal anticipada”, apunta el texto.

La reforma del gobierno pasado ya implicó que los primeros deciles en caso de jubilarse a los 65 años tengan mejoras: por ejemplo, los que tuvieron sueldo promedio de $9.273 (US$232) tendrían una jubilación de $25.000 (US$625) entre el régimen general del BPS, AFAP y el suplemento solidario.

En caso de una causal de retiro anticipado, los montos para esos deciles serían similares y mejoran el llamado Valor Actual Neto (VAN), definido como el flujo de pagos esperados durante la jubilación expresado en valores actuales.

Vallcorba expuso que asumen como escenario factible que van a anticipar el retiro los cinco primeros deciles, porque tendrán un saldo positivo. “Los sectores de ingresos más altos tienen un VAN negativo, por lo que con la causal anticipada no les convendría ejercer el retiro anticipado”, continuó el subsecretario del MEF.

Los cinco deciles de ingresos más altos parten de un sueldo promedio de $46.495 (US$1.162).

Escenarios de máxima y mínima utilización

El informe del BPS contempla un posible escenario de “utilización generalizada de la causal anticipada” con 70% de las nuevas altas y solo 30% jubilándose a los 65 años. En este caso, ante un mayor número de altas jubilatorias a edades adelantadas, habría jubilaciones de “menor monto promedio y un suplemento solidario ajustado en consecuencia”.

En un escenario de mínima, solo 25% de las altas jubilatorias de menores ingresos serían bajo causal anticipada. En ese caso, “el retiro a la edad normal adquiere un mayor peso relativo” y en consecuencia el promedio de las jubilaciones presentaría “montos más elevados tanto por la mayor tasa de reemplazo como por la percepción del suplemento solidario completo en una proporción mayor” de las pasividades.

“Se estima que hacia 2050, en el escenario de mayor utilización, estas estarían alrededor de las 9.700 altas anuales, mientras que en el escenario de menor utilización se ubicarían en torno a 5.000 altas anuales”, apuntó el BPS.

El costo máximo sería de 0,25 puntos del PBI para el quinquenio de 2040-2044 en el escenario de mayor utilización de la causal anticipada y de 0,10 puntos del PBI en el de menor uso. En el largo plazo el costo asociado a esta política se reduce e incluso en escenarios de máxima “los ajustes aplicados sobre la tasa de reemplazo y el suplemento solidario contribuyen a moderar el impacto fiscal asociado a la incorporación de la causal anticipada”.

El informe del BPS concluye que estas reducciones y los posibles “condicionamientos” a la compatibilidad entre retirarse con causal anticipada y seguir en actividad “sugieren que el nivel de utilización de la causal probablemente no alcance niveles elevados”.