Wall Street sorprendió al mercado en el primer semestre del año. Pese a la guerra entre Irán y Estados Unidos, el cierre del estrecho de Ormuz durante cuatro meses y un petróleo que superó los US$100 por barril durante varias semanas, el S&P 500 acumuló una ganancia cercana a 10%.
Optimismo de cara al cierre de 2026
Con el conflicto geopolítico perdiendo protagonismo para los inversionistas, las proyecciones para el cierre de 2026 siguen siendo optimistas. Goldman Sachs elevó su meta para el S&P 500 a 8.000 puntos, Citi la ubicó en 8.100 y Ed Yardeni proyecta 8.250 unidades, lo que implicaría un avance de alrededor de 27% en el año.
La incógnita de la política monetaria
La principal incógnita para la segunda mitad del año es la política monetaria de la Reserva Federal. A diferencia de comienzos de año, cuando se esperaban recortes de tasas, ahora el mercado debate cuántas alzas podrían producirse. Oxford Economics incluso aplazó su previsión para el próximo recorte hasta la segunda mitad de 2027, reflejando el tono más restrictivo adoptado por el banco central.
Sin embargo, no todos comparten esa visión. Analistas de Morgan Stanley, Natixis y Oxford Economics consideran que el mercado está sobredimensionando el endurecimiento de la FED y esperan una desaceleración económica que limite nuevas alzas. Además, las elecciones legislativas de noviembre añaden presión política, ya que un incremento de tasas antes de los comicios podría generar críticas desde la Casa Blanca.
Inflación y crecimiento económico
La inflación y el crecimiento económico seguirán siendo el principal factor para los mercados. Aunque el empleo mostró señales de enfriamiento en junio, con solo 57.000 nuevos puestos de trabajo, varios analistas creen que ese dato no será suficiente para modificar la postura de la FED si las presiones inflacionarias persisten.
La "chipflation" y el petróleo
Otro foco de atención será la denominada “chipflation”. La fuerte demanda de infraestructura para IA ha disparado el precio de los chips de memoria y elevado los costos de otros componentes tecnológicos y de la energía. Compañías como Apple, Microsoft, Sony y Lenovo ya trasladaron parte de esos mayores costos a los consumidores.
El comportamiento del petróleo también seguirá bajo vigilancia. Aunque el crudo retrocedió tras la reapertura del estrecho de Ormuz, un fracaso en las negociaciones entre Washington y Teherán podría provocar nuevas interrupciones y reactivar las presiones inflacionarias. Aun así, el mercado considera que, si el cierre fuera temporal, el impacto sería menor que el observado en el primer semestre.
Resultados corporativos como soporte
Los resultados corporativos serán el principal soporte del rally bursátil. FactSet proyecta que las utilidades de las empresas de S&P 500 crecerán 23,1% en el segundo trimestre, mientras que para el tercer y cuarto trimestre se esperan aumentos de 26,7% y 24,3%. Mientras las ganancias empresariales sigan superando las expectativas, los inversionistas parecen dispuestos a dejar en un segundo plano los riesgos geopolíticos.



