Las acciones de SpaceX, la empresa aeroespacial y de inteligencia artificial fundada por Elon Musk, se dispararon este viernes más de 20% en su primer día de cotización en el Nasdaq de Nueva York, alcanzando los US$166 por título. El debut bursátil se produjo tras la mayor oferta pública inicial registrada hasta ahora, confirmando el alto apetito de los inversionistas por la compañía que combina cohetes, satélites, internet espacial e inteligencia artificial.
Detalles de la oferta pública inicial
La empresa había fijado el precio de más de 555 millones de acciones en US$135 cada una, según un documento presentado ante el regulador de los mercados de Estados Unidos. Con esa operación, SpaceX buscaba recaudar más de US$75.000 millones y alcanzaba una valoración inicial de algo menos de US$1,8 billones. La fuerte subida registrada durante la jornada elevó el valor de mercado de la compañía a cerca de US$2 billones, ubicándola entre las diez empresas estadounidenses más valiosas, por delante de Tesla, Meta y Walmart. Además, las opciones sobre casi 83 millones de acciones adicionales podrían llevar el total recaudado por encima de los US$86.000 millones.
El conglomerado, que cotiza bajo el símbolo bursátil SPCX, concentró la atención de Wall Street tanto por el tamaño de la operación como por el perfil de la empresa. Fundada en 2002, SpaceX se expandió desde el negocio de lanzamientos espaciales hasta convertirse en un operador de satélites, infraestructura de internet y tecnologías de inteligencia artificial, tras incorporar a xAI, que incluye la plataforma social X, antes conocida como Twitter.
Un lanzamiento antes del debut bursátil
Horas antes de su esperada salida a bolsa, SpaceX lanzó desde Cabo Cañaveral, en Florida, su cohete Falcon 9, el más utilizado en el mundo. El despegue se produjo a las 8:37 a. m. hora local y transportó 29 satélites Starlink, fabricados también por la compañía. “¡Vamos SpaceX, vamos Starlink! A todos los miembros de la comunidad”, exclamó un portavoz de la empresa durante una transmisión en directo, citado por la agencia AFP.
Los nuevos satélites se sumarán a la constelación de más de 10.000 satélites de internet que SpaceX ya ha desplegado en órbita. El lanzamiento reforzó el papel de Starlink como uno de los pilares del crecimiento futuro de la compañía y sirvió como antesala simbólica del estreno bursátil. El Falcon 9 ha realizado más de 600 vuelos hasta la fecha, un récord que ha transformado el mercado de lanzamientos de satélites comerciales y militares. Una de sus principales innovaciones es su carácter parcialmente reutilizable, lo que ha permitido reducir de forma significativa los costos de lanzamiento.
El propulsor utilizado este viernes volaba por vigésima séptima vez, un dato que refleja la estrategia de SpaceX para reutilizar componentes, abaratar operaciones y aumentar la frecuencia de sus misiones. El lanzamiento ocurrió menos de una hora antes de que la empresa comenzara a cotizar en bolsa.
Wall Street mira a SpaceX como referencia para nuevas salidas de IA
La salida a bolsa de SpaceX podría marcar el inicio de una nueva ola de grandes operaciones bursátiles vinculadas a la inteligencia artificial. La compañía se adelantó a otros gigantes del sector que también aspiran a cotizar en bolsa. Tanto OpenAI como Anthropic presentaron recientemente documentación inicial ante los reguladores. Según Bloomberg, la oferta de SpaceX registró una demanda más de cuatro veces superior a la oferta inicial. Ese nivel de interés muestra que, pese a la polarización que rodea a Musk, la empresa mantiene un fuerte respaldo de los inversionistas.
Alrededor de un centenar de personas se congregaron frente a la sede del Nasdaq en Nueva York, mientras SpaceX conmemoró la jornada con un letrero de neón en Times Square que decía: “Construyendo la infraestructura hacia el futuro”. “SpaceX quiere ser capaz de llevarte a la Luna, llevarte a Marte y, en última instancia, más allá”, declaró Musk en un evento de lanzamiento en Starbase, Texas, rodeado de su equipo. “Con el increíble equipo que tenemos aquí en SpaceX, lograremos hacerlo realidad para ustedes”, agregó.
Para algunos observadores, la capacidad de Musk para plantear metas de largo alcance sigue siendo parte central del atractivo de la compañía. “Musk se fija objetivos muy futuristas que nadie más está planteando, y creo que eso ha entusiasmado a mucha gente”, comentó Sarin Sio, de la firma financiera Dovetail, quien acudió a la sede del Nasdaq.
Una empresa de alto crecimiento, pero con retos financieros
La operación también permitirá que empleados actuales y antiguos, así como una larga lista de inversionistas, capitalicen su participación después de casi un cuarto de siglo de historia de la compañía. Se espera que la salida a bolsa genere miles de nuevos millonarios y varios multimillonarios. Sin embargo, las finanzas de SpaceX generan cautela en Wall Street. Aunque la empresa crece rápidamente, su valoración depende en gran medida de que logre cumplir promesas ambiciosas, entre ellas instalar centros de datos en el espacio y llevar seres humanos a Marte utilizando tecnología que aún no ha sido plenamente probada.
Gran parte del éxito futuro depende de la expansión de Starlink, su servicio de internet por satélite, y del desempeño de xAI, creadora del chatbot Grok y competidora de OpenAI y Anthropic. Según la información disponible, xAI aún no ha logrado despegar al nivel esperado. Los ingresos de SpaceX alcanzaron US$18.700 millones en 2025, pero la empresa registró una pérdida neta de US$4.900 millones, atribuida principalmente a la inversión para desarrollar capacidades de inteligencia artificial.
En su documentación, SpaceX planteó una proyección extraordinaria: la posibilidad de generar más de US$28,5 billones en ingresos a partir de sus distintos mercados. Esa previsión forma parte de la narrativa de crecimiento que la compañía presentó ante los inversionistas. El debut bursátil se produce poco más de un año después de que Musk dejara la administración del presidente Donald Trump, tras liderar durante meses la iniciativa DOGE para recortar el gasto público, al tiempo que mantenía sus funciones como director ejecutivo de Tesla y SpaceX.



