Operativo conjunto desarticula minería clandestina en zona rural de Boyacá
En un operativo coordinado de gran envergadura, las autoridades lograron desmantelar completamente una mina ilegal de carbón que operaba en la vereda Firita Peña Arriba, municipio de Ráquira, departamento de Boyacá. La intervención, resultado de varios días de planeación estratégica, contó con la participación conjunta de múltiples entidades estatales comprometidas con la protección ambiental y el orden legal.
Capturas en flagrancia durante extracción subterránea
Durante el operativo, las autoridades sorprendieron a tres individuos realizando actividades de extracción subterránea de carbón sin autorización alguna. Dos de los implicados se encontraban trabajando activamente dentro del socavón en el momento de la intervención, saliendo minutos después del túnel, lo que permitió a los agentes confirmar la flagrancia del delito y proceder inmediatamente con las capturas correspondientes.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para que enfrenten los cargos correspondientes por su participación en actividades mineras ilegales. Las autoridades ordenaron la suspensión inmediata y definitiva de todas las operaciones en el yacimiento clandestino.
Graves afectaciones ambientales documentadas
Los técnicos especializados que acompañaron la operación verificaron mediante tecnología avanzada que la mina carecía completamente de permisos y licencias ambientales requeridas por la ley. Además, confirmaron que su ubicación no estaba incluida en ninguno de los planes de ordenamiento territorial exigidos por las autoridades competentes.
El impacto ambiental documentado resulta alarmante: se registró pérdida total de la capa orgánica del suelo en un área aproximada de 0,23 hectáreas, equivalente a más de 2.300 metros cuadrados de tierra fértil destruida irreversiblemente. Esta devastación se produjo debido a la construcción de la bocamina principal y toda su infraestructura asociada.
Infraestructura ilegal y destrucción de biodiversidad
En el lugar intervenido, las autoridades encontraron una estructura minera completa que incluía una caseta para el malacate, una torre de descargue especializada, un patio de maniobras extenso y una escombrera de considerables dimensiones. Todos estos elementos fueron construidos sin ningún tipo de autorización ambiental o de uso del suelo.
La destrucción de cobertura vegetal nativa representa otro grave daño ecológico. Según la caracterización técnica realizada en el sitio, en la zona afectada existían especies vegetales autóctonas como tuno esmeraldo, uva camarona, chilca, hayuelo, cucharo, frailejones y angelitos, muchas de ellas con valor ecológico significativo para el ecosistema regional.
Alteración permanente del paisaje natural
Además del daño directo al suelo y la vegetación, las autoridades documentaron una alteración profunda y visible del paisaje natural característico de la región. Los cambios topográficos y estructurales realizados para la operación minera ilegal contrastan marcadamente con el entorno natural circundante, generando un impacto visual negativo que persiste incluso después del cese de actividades.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en coordinación con el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, demostró con este operativo su compromiso con la protección de los recursos naturales y el combate decidido contra las actividades extractivas ilegales que amenazan el patrimonio ambiental del país.



