Drummond enfrenta alta carga fiscal mientras busca recuperar niveles de exportación de carbón
En un contexto marcado por políticas gubernamentales de desincentivo al carbón y un año electoral, la minera Drummond, principal productor de carbón térmico de Colombia, tiene como objetivo exportar 29 millones de toneladas durante 2026, cifra que igualaría los niveles registrados hace dos años.
José Miguel Linares, presidente de la compañía, explicó en entrevista con Portafolio que, aunque el consumo mundial de carbón alcanzó récords históricos durante 2025, las elevadas cargas fiscales han erosionado la competitividad del mineral colombiano en los mercados internacionales.
Panorama complejo para el carbón colombiano
La industria carbonífera colombiana enfrentó un año 2025 particularmente desafiante, principalmente debido al incremento significativo en los costos de operación dentro del país, especialmente en lo relacionado con obligaciones tributarias. Esta situación se ha traducido en una pérdida de competitividad frente a otros productores globales.
A esta realidad se suma la volatilidad en los precios internacionales del mineral, que experimentaron un ciclo prolongado de valores bajos. Aunque el recrudecimiento del conflicto geopolítico en Oriente Medio generó una reacción coyuntural positiva en las cotizaciones, este efecto ha demostrado ser temporal.
"Colombia sigue siendo uno de los principales exportadores mundiales de carbón térmico, pero el desafío actual radica en la eficiencia y adaptación", señaló Linares. "Los márgenes más estrechos exigen excelencia operativa, disciplina financiera y una visión estratégica clara en un mundo que aún necesita carbón para garantizar la seguridad energética durante la transición".
Competitividad afectada por carga tributaria récord
El ejecutivo fue enfático al señalar que el sector carbonífero enfrenta actualmente una de las cargas fiscales más altas de su historia. Durante 2025, la participación del Estado, conocida como government take, alcanzó aproximadamente el 81%.
Esto significa que por cada 100 dólares generados por la industria, 81 dólares fueron destinados al Estado a través de impuestos, regalías y otras contribuciones. Aunque este nivel demuestra el enorme aporte del sector al país, simultáneamente reduce significativamente el margen disponible para nuevas inversiones.
La autorretención, que anteriormente se situaba en 3,20%, experimentó un incremento del 72% al pasar a 5,50%. Esta situación limita la capacidad de las compañías para invertir y las obliga a solicitar importantes sumas en devoluciones.
Mercados internacionales y ventajas competitivas
Asia continúa siendo el principal motor de demanda global de carbón, mientras que Europa había venido reduciendo estructuralmente su consumo. Sin embargo, el fuerte aumento en los precios de otros combustibles ha llevado a países como Alemania a incrementar considerablemente su demanda recientemente.
El carbón colombiano mantiene ventajas competitivas en términos de calidad, con un alto poder calorífico que lo posiciona favorablemente frente a las exigencias de los clientes internacionales. Drummond cuenta con más de 20 clientes distribuidos en Asia, América y Europa, cada uno con diferentes costos logísticos asociados.
"Nuestra competitividad depende de eficiencias internas, del apoyo por parte del Gobierno a esta industria sin la imposición constante de mayores cargas fiscales y de una estabilidad jurídica", afirmó el presidente de la compañía.
Estrategias de eficiencia y sostenibilidad
Para enfrentar estos desafíos, Drummond está acelerando la adopción de sistemas inteligentes de monitoreo y control que permiten un uso más eficiente de recursos. Tecnologías avanzadas de sensores ayudan a disminuir costos de producción y riesgos operacionales, reduciendo así las ineficiencias.
En línea con su estrategia de carbono-neutralidad para 2050, la empresa viene desarrollando una gestión energética más eficiente, confiable y limpia. A través del parque solar Cañahuate I, ya cubren el 33% de la energía eléctrica requerida para sus operaciones mineras.
Además, han reforzado la disciplina financiera y el control de costos para mantenerse competitivos, manteniendo simultáneamente los más altos estándares internacionales en seguridad industrial, protección ambiental y gestión socialmente responsable.
Impacto social y laboral en el Cesar
Para Drummond, los programas de inversión social y el bienestar de los trabajadores constituyen componentes esenciales de su operación. Durante 2025, la empresa invirtió $146.077 millones en programas sociales, con un enfoque cada vez más centrado en el desarrollo de capacidades locales.
La compañía genera 10.508 puestos de trabajo directos entre empleados propios y contratistas dedicados exclusivamente a sus operaciones, además de aproximadamente 48.000 empleos indirectos.
En términos de contribuciones fiscales, durante 2025 Drummond aportó $2,1 billones en regalías, participación en precios altos, impuestos, tasas y contribuciones, recursos que fortalecen las finanzas públicas tanto del país como del departamento del Cesar.
Proyecciones y desafíos futuros
En un contexto de alta volatilidad, la empresa mantiene prudencia en sus proyecciones específicas. Sin embargo, su meta clara es regresar a niveles de producción y exportación similares a los de hace dos años, alcanzando aproximadamente 29 millones de toneladas, manteniendo disciplina en inversión y enfoque en eficiencia.
Las condiciones climáticas también representan un desafío operacional. Las pausas operacionales causadas por la ola invernal que afectó al país desde principios de año resultaron en una reducción de aproximadamente 350.000 toneladas durante enero y febrero.
"Nuestro compromiso con Colombia es de largo plazo", concluyó Linares. "Independientemente del ciclo político, nuestra estrategia se enfoca en el cumplimiento de los más altos estándares operativos, sociales, ambientales y de gobernanza, así como en la generación de valor compartido con nuestra zona de influencia y el país".



