Asofondos advierte sobre la paralización del mercado de rentas vitalicias
Durante el 19 Congreso Anual de Asofondos en Cartagena, Santiago García, presidente del Consejo Directivo del gremio y de la AFP Skandia, lanzó una alerta contundente: "El mercado de rentas vitalicias se está secando". Esta declaración refleja el impacto dramático que han tenido las recientes decisiones regulatorias sobre uno de los pilares fundamentales del sistema pensional colombiano.
Caída del 90% en rentas vitalicias
García reveló datos alarmantes: el número de rentas vitalicias expedidas cayó un 90 por ciento durante el primer trimestre del año. Esta contracción masiva es consecuencia directa del decreto de deslizamiento y del incremento del salario mínimo, que han actuado como detonantes de una crisis en este segmento.
Detrás de este desplome hay un cambio drástico en los costos. Según explicó el directivo, una renta vitalicia equivalente a un salario mínimo pasó de costar alrededor de 350 millones de pesos a más de 550 millones. "Hacemos más difícil que los colombianos se pensionen", resumió García, destacando cómo estas medidas están afectando directamente la capacidad de los ciudadanos para acceder a una pensión digna.
Efecto en cadena sobre el seguro previsional
El problema no se limita a las rentas vitalicias. El encarecimiento de estos instrumentos se está trasladando directamente al seguro previsional, que cubre los riesgos de invalidez y muerte para los afiliados al sistema.
"Ese seguro tiene el riesgo de costar más que el tope legal... y eso significa que 19 millones de colombianos podrían quedarse sin esa cobertura si no se corrige urgentemente", advirtió García. El impacto es sistémico, pues afecta no solo a quienes están próximos a pensionarse, sino a toda la base de afiliados que dependen de este respaldo.
Origen del problema: decisiones regulatorias combinadas
Para el presidente de Asofondos, el origen de esta crisis está en la combinación de dos decisiones recientes:
- Un incremento significativo del salario mínimo
- Una reducción en la cobertura del mecanismo de deslizamiento, que históricamente absorbía la diferencia entre ese aumento y la inflación
El resultado es una transferencia de costos que termina encareciendo las pensiones y reduciendo el apetito de las aseguradoras por participar en este mercado, generando incertidumbre y frenando su operación.
Limitaciones a la diversificación internacional
García recordó que el sistema de ahorro individual ha logrado acumular cerca de 600 billones de pesos, impulsado en gran parte por los rendimientos de las inversiones. "Es un sistema que no solo acumula, sino que multiplica", señaló, destacando que cerca del 70 por ciento de ese ahorro corresponde a ganancias generadas por la gestión de inversiones.
Sin embargo, ese mismo pilar enfrenta ahora nuevas limitaciones. El decreto que restringe la inversión internacional es, en palabras del directivo, un golpe directo a la capacidad del sistema de generar valor. "Limitar la diversificación significa limitar la capacidad de encontrar mejores inversiones... y eso termina en menores pensiones", afirmó.
Riesgos adicionales y desafíos estructurales
A este panorama preocupante se suma la propuesta de traslado acelerado de recursos desde los fondos privados hacia el sistema público. García advirtió sobre los efectos adversos que esto podría tener en los mercados: "Imagínense el impacto de tener que liquidar 25 billones de pesos en 15 días... eso perjudica a los ahorradores que permanecen en el sistema".
Más allá de las medidas recientes, el directivo insistió en que el sistema ya enfrenta desafíos de fondo que no han sido resueltos:
- El envejecimiento poblacional: "Hoy se necesitan siete cotizantes por cada pensionado; en 30 años será uno a uno. Es insostenible"
- Una informalidad superior al 50 por ciento, que excluye a millones de trabajadores
- Un esquema de subsidios que favorece a los ingresos más altos, generando distorsiones e inequidades
Propuesta para fortalecer el sistema
Frente a este escenario complejo, García planteó la necesidad de retomar una agenda de fortalecimiento del sistema basada en tres pilares fundamentales:
- Más ahorro
- Mayor cobertura
- Mejores retornos
"El mundo está avanzando hacia sistemas de ahorro individual, con mayores aportes y más inclusión", explicó, al señalar que Colombia debe alinearse con esas tendencias globales.
Urgencia de acción inmediata
El mensaje final del presidente de Asofondos fue claro y directo: las decisiones recientes no son ajustes menores. Están redefiniendo las condiciones del sistema en el corto plazo y requieren acción inmediata.
"Hay que actuar ya... en pensiones, 30 años es mañana", concluyó García. En juego no solo está la estabilidad del modelo pensional, sino la confianza de millones de colombianos que esperan que ese ahorro, construido durante décadas de trabajo, se traduzca finalmente en una pensión digna y suficiente para sus años de retiro.



