La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha lanzado una advertencia que ha encendido las alarmas sobre el comportamiento del mercado petrolero en los próximos meses. Según el organismo, el abastecimiento mundial de crudo podría enfrentar un momento crítico entre julio y agosto debido a la reducción de las reservas y al incremento de la demanda asociado con la temporada de viajes de verano.
Factores que presionan el suministro
El director de la AIE, Fatih Birol, señaló que el panorama se complica por la combinación de varios factores que están presionando el suministro internacional de petróleo. “Normalmente, la demanda y el consumo de petróleo aumentan. Entonces, con estos dos factores, las reservas se están agotando, no llega petróleo nuevo de Oriente Próximo y la demanda está aumentando. Esto puede ser complejo, y podríamos entrar en la zona roja en julio o agosto si no mejora la situación”, afirmó durante un evento organizado por el centro de estudios británico Chatham House.
El estrecho de Ormuz, punto crítico
La situación está estrechamente relacionada con las dificultades en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el comercio energético mundial cuya operación se ha visto afectada por el conflicto en Irán. Según explicó Birol, la proximidad de la temporada vacacional aumenta aún más la presión sobre el mercado. “El problema es que, a finales de junio o principios de julio, empieza la temporada de viajes”, sostuvo.
La AIE indicó que ha comenzado a implementar mecanismos para reducir el impacto de la crisis, entre ellos la liberación de reservas y recomendaciones dirigidas a distintos sectores económicos. Sin embargo, el funcionario reconoció que estas acciones no representan una solución definitiva mientras persistan las restricciones en el estrecho de Ormuz.
Llamado a la reapertura total
Para la Agencia Internacional de la Energía, la reapertura total de ese paso marítimo resulta fundamental para evitar mayores afectaciones. “La solución más importante es la apertura total e incondicional del estrecho de Ormuz”, afirmó Birol, quien además comparó el desgaste de las reservas con una economía doméstica que gasta dinero sin recibir nuevos ingresos.
“Si no se abre (Ormuz), estas reservas que tenemos se agotan. Si tienes dinero en el bolsillo y no tienes ingresos, puedes gastar, gastar y gastar, pero eso tiene un límite. Estamos llegando al final”, expresó.
Una crisis sin precedentes
El director de la AIE también aseguró que la actual crisis energética supera los episodios históricos registrados en las últimas décadas. “Hasta ahora, hemos tenido tres grandes crisis energéticas: la de 1973, la de 1979, dos grandes crisis petroleras, y la de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania (...) esta crisis es mayor, diría que mucho mayor, que las tres crisis históricas juntas”, manifestó.
Además del petróleo y el gas, Birol recordó que por el estrecho de Ormuz circulan materias primas esenciales para la economía global. “Una enorme cantidad de materias primas vitales transitaban por el estrecho de Ormuz, como fertilizantes, productos petroquímicos, helio y azufre, y esto tendrá importantes repercusiones para el mundo, para la economía y para muchos países, especialmente los del mundo en desarrollo y emergente”, concluyó.



