Colombia se suma a la transformación de refinerías latinoamericanas hacia combustibles renovables
Colombia avanza en combustibles renovables con refinerías latinoamericanas

Colombia inicia su transición hacia combustibles más limpios en medio de cambio regional

Un análisis del Boston Consulting Group revela que al menos 24 refinerías en América Latina ya están produciendo o tienen planes concretos para fabricar combustibles renovables, marcando una transformación significativa en la industria energética de la región. Este movimiento busca aprovechar la infraestructura existente para responder a la creciente demanda global de energías más sostenibles y reducir las emisiones contaminantes.

Pruebas piloto en Cartagena marcan el inicio colombiano

Ecopetrol ha realizado ensayos piloto para producir combustible de aviación sostenible (SAF) en la refinería de Cartagena, con una capacidad inicial cercana a 0,06 mil barriles diarios. Este proyecto representa los primeros pasos concretos de Colombia en esta transición energética, aunque el país todavía se encuentra en una etapa inicial comparado con otros actores regionales.

La compañía petrolera colombiana proyecta un salto mucho más ambicioso: escalar el co-procesamiento en la refinería de Barrancabermeja hasta alcanzar aproximadamente 6.000 barriles diarios hacia el año 2030. Este enfoque gradual permite evaluar la viabilidad técnica y económica antes de expandir la producción a gran escala.

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Brasil lidera la transformación regional

El país que más ha avanzado en esta transición es Brasil, donde se concentra más de la mitad de las refinerías latinoamericanas que ya producen o planean producir diésel renovable y combustibles sostenibles para aviación. Petrobras ha adaptado varias de sus instalaciones, incluyendo la refinería REPAR en Araucária y la refinería Gabriel Passos en Betim, para procesar materias primas renovables como aceites vegetales y grasas.

Además de los objetivos ambientales, Brasil enfrenta factores comerciales determinantes. Nuevos aranceles de hasta el 50 por ciento impuestos por Estados Unidos a exportadores clave están reconfigurando los flujos comerciales, lo que impulsa a las refinerías brasileñas a utilizar estos insumos dentro de su propio mercado nacional.

México se posiciona como potencial exportador

México emerge como otro actor importante en esta nueva etapa energética. En marzo de 2025, el país promulgó una nueva Ley de Biocombustibles que prioriza el uso de residuos y biomasa para evitar la competencia con la producción de alimentos. Su mayor ventaja es comercial: gracias al tratado T-MEC con Estados Unidos y Canadá, los biocombustibles mexicanos pueden ingresar al mercado estadounidense sin aranceles, posicionando al país como un posible centro exportador hacia ese mercado.

Demanda industrial impulsa la transición

Los analistas del Boston Consulting Group destacan que los biocombustibles pueden producirse utilizando materias primas disponibles en la región, particularmente aceites residuales como el aceite de cocina usado. En varios países latinoamericanos, estos residuos aún se exportan a Estados Unidos o Europa, pero procesarlos localmente podría generar nuevas oportunidades industriales y cadenas de valor.

Camila Apablaza, analista principal de BCG, explica: "Las empresas mineras y las aerolíneas necesitan combustibles que funcionen con los equipos actuales. Los biocombustibles permiten avanzar en la reducción de emisiones sin esperar tecnologías que todavía tardarán años en llegar".

Adaptar refinerías existentes resulta más rápido y menos costoso que construir plantas completamente nuevas. Según el estudio, este modelo permite producir combustibles renovables en plazos mucho más cortos, respondiendo a una demanda real del mercado más que a promesas ambientales de largo plazo.

Otros países avanzan gradualmente

La transformación se extiende por toda la región con diferentes ritmos:

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  • Bolivia apuesta por la producción local de biodiésel para reducir su dependencia de importaciones de combustibles fósiles, con YPFB operando una planta que utiliza aceites de cocina usados, grasas animales y aceites vegetales.
  • Chile desarrolla proyectos piloto impulsados principalmente por la industria minera, donde ENAP realizó pruebas en su refinería de Aconcagua utilizando aceite de cocina usado y ya comercializó el primer lote de diésel renovable.

El estudio proyecta que la región podría alcanzar una producción cercana a 40.000 barriles diarios de biocombustibles avanzados hacia 2030, con un crecimiento anual aproximado del 12 por ciento. Aunque Brasil y México llevan ventaja en esta carrera, Colombia comienza a mover sus fichas estratégicas para participar en un mercado que podría redefinir el negocio de las refinerías durante la próxima década.