Conflicto en Medio Oriente amenaza reducciones de precio de gasolina en Colombia
El Gobierno colombiano evaluará durante el mes de abril si mantiene los recortes al precio de la gasolina, tras haber implementado dos reducciones recientes de 500 pesos que dejaron el galón en aproximadamente 15.073 pesos. Esta decisión podría verse afectada por un conflicto geopolítico que ocurre a más de 12.000 kilómetros de distancia.
Un estrecho que determina precios locales
Una franja marítima de apenas 39 kilómetros de ancho, conocida como el Estrecho de Ormuz, tiene el poder de alterar significativamente lo que pagan los conductores en las estaciones de servicio de Bogotá, Cali, Villavicencio y demás ciudades del país. Por esta vía transita cerca del 20% del petróleo que consume el mundo entero, aproximadamente 20 millones de barriles diarios según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reconoció en una entrevista con Caracol Radio que el conflicto actual entre Estados Unidos, Irán e Israel podría obligar al Gobierno nacional a modificar su plan para continuar reduciendo gradualmente el precio del combustible durante los próximos meses. "Infortunadamente, tengo que decirlo, que sí es así", afirmó el funcionario.
Factores que determinan la ecuación del precio
La hoja de ruta oficial del Gobierno apuntaba a prolongar los recortes graduales en el valor de la gasolina, con anuncios que se esperaba extender incluso hasta mediados del presente año. Sin embargo, el deterioro del contexto internacional ha cambiado radicalmente este cálculo.
El ministro Palma explicó que la decisión final no depende de un único elemento, sino de una compleja ecuación que involucra:
- La tasa de cambio entre el dólar estadounidense y el peso colombiano
- El comportamiento del petróleo en los mercados globales
- La situación fiscal del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC)
El FEPC funciona como un mecanismo que amortigua las variaciones del precio internacional del crudo en el país, actuando como un colchón financiero que absorbe parte del impacto cuando el petróleo se encarece a nivel mundial.
Breve respiro para los consumidores
Entre febrero y marzo de este año, el Gobierno implementó dos reducciones consecutivas de 500 pesos cada una, sumando un total de 1.000 pesos menos por galón de gasolina. Con estos ajustes, el precio promedio en las principales ciudades quedó alrededor de 15.057 pesos por galón.
Este descenso, aunque moderado, representó un alivio significativo para los consumidores. Desde 2022 hasta comienzos de 2026, el precio había experimentado un aumento acumulado de 6.800 pesos, pasando de aproximadamente 9.300 pesos a más de 16.000 pesos por galón. Este incremento respondió al intento del Gobierno por cerrar el enorme déficit acumulado en el FEPC, que durante años subsidiaba el combustible para evitar que los colombianos pagaran el precio internacional completo.
Impacto en la inflación nacional
El precio de la gasolina no solo afecta directamente a los conductores, sino que tiene efectos significativos sobre la inflación general del país. Según datos de la ANIF, la inflación anual se ubicó en 5,29% en febrero, mostrando una leve desaceleración frente al 5,35% registrado en enero.
Parte de este resultado se explica precisamente por la reducción en el precio del combustible. El recorte de 500 pesos por galón aplicado en febrero explicó aproximadamente el 7% de la inflación mensual de ese mes. Sin esta reducción, calculan los analistas, la inflación anual habría alcanzado el 5,38%.
Sin embargo, cuando se excluyen de la medición los precios regulados como combustibles y electricidad, la inflación subyacente presenta una realidad diferente: 5,9% anual, una cifra ligeramente superior a la del mes anterior.
Dependencia del mercado internacional
David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional de la red "Somos Uno" que agrupa a más de 6.400 estaciones de servicio en el país, subrayó que una parte significativa del combustible que se vende en Colombia depende directamente del mercado internacional.
Cerca del 40% de la gasolina corriente que se consume en el país es importada, explicó el dirigente gremial. Esto significa que cuando el precio del petróleo aumenta en los mercados globales, tarde o temprano ese incremento termina reflejándose en el precio interno del combustible que pagan los colombianos.
Implicaciones para el presupuesto nacional
El Gobierno también sigue de cerca el comportamiento del petróleo por otra razón fundamental: el presupuesto nacional. En el plan financiero de 2026, el Ejecutivo proyectó un precio promedio del barril de 59,2 dólares, por debajo de los 68,2 dólares registrados en 2025.
Esta previsión sirve como base para estimar tanto los ingresos fiscales como los costos energéticos del país. Si el mercado internacional se mueve por encima de este rango proyectado, algo que ocurrió recientemente cuando las tensiones geopolíticas escalaron el precio hasta los 100 dólares por barril, el equilibrio de estas cuentas públicas puede cambiar drásticamente.
Actualmente, el precio del petróleo Brent se cotiza alrededor de los 93 dólares por barril, manteniendo la presión sobre las decisiones de política energética del Gobierno colombiano.
Evaluación conjunta con el Ministerio de Hacienda
El ministro Palma precisó que en las semanas subsiguientes, el Ministerio de Minas y Energía evaluará conjuntamente con el Ministerio de Hacienda la decisión a tomar para el ajuste del mes de abril. Esta evaluación considerará todos los factores mencionados, así como el comportamiento reciente del mercado energético global.
Por ahora, las rebajas anunciadas a comienzos de año no están descartadas definitivamente, pero el panorama global obliga a recalcular constantemente las proyecciones y ajustar las estrategias según evolucione la situación internacional.
