Estados Unidos abre tercera convocatoria para préstamo de crudo estratégico
El gobierno del presidente Donald Trump anunció este jueves 9 de abril de 2026 una nueva oferta para prestar hasta 30 millones de barriles de crudo desde la Reserva Estratégica de Petróleo ubicada en West Hackberry. Esta medida representa la tercera convocatoria de propuestas dirigida a empresas petroleras desde que los precios del combustible experimentaron un aumento significativo tras el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Plazos y mecanismos de la operación
Según un documento oficial publicado en el sitio web del Departamento de Energía estadounidense, las empresas interesadas tienen plazo para presentar sus propuestas hasta las 16:00 GMT del 13 de abril. El petróleo de la SPR se liberará mediante un sistema de préstamos donde las compañías deberán devolver los barriles con una prima adicional, un mecanismo que, según las autoridades, busca estabilizar los mercados energéticos "sin coste alguno para los contribuyentes estadounidenses".
Contexto internacional del acuerdo
Esta liberación de crudo forma parte de un acuerdo multilateral suscrito con 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), cuyo objetivo conjunto es poner a disposición del mercado aproximadamente 400 millones de barriles de petróleo desde diversas reservas estratégicas nacionales. La medida busca específicamente aliviar las presiones sobre el suministro global generadas por el conflicto armado con Irán.
Plan a mediano plazo
En el marco de este acuerdo internacional, Estados Unidos tiene previsto prestar un total de 172 millones de barriles desde su Reserva Estratégica de Petróleo, con entregas programadas para realizarse durante el presente año y extenderse hasta 2027. Esta estrategia de largo plazo busca proporcionar estabilidad continua a los mercados energéticos internacionales mientras persisten las tensiones geopolíticas en la región.
La convocatoria actual representa un paso más en la implementación de este plan coordinado, que combina acciones inmediatas con proyecciones a varios años, demostrando el compromiso del gobierno estadounidense con la seguridad energética global en un contexto de volatilidad geopolítica.



