Los principales gremios del sector de hidrocarburos en Colombia presentaron una propuesta conjunta de política pública para el próximo Gobierno, en la que plantean reactivar la exploración y producción de petróleo y gas, ampliar la firma de contratos y adoptar medidas regulatorias y tributarias para enfrentar el descenso de reservas y la caída de la producción energética en el país.
El documento, denominado “Hidrocarburos para el desarrollo de Colombia”, fue elaborado por la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP), la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (ACIPET), la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) y Naturgas.
La publicación fue dada a conocer el 14 de mayo y reúne propuestas enfocadas en seguridad energética, abastecimiento, competitividad, transición energética y fortalecimiento institucional. Los gremios sostienen que el país enfrenta un escenario de presión sobre el suministro de hidrocarburos debido al deterioro de indicadores operativos y de inversión, en medio de una mayor competencia regional por capital para proyectos energéticos.
Reservas y producción en declive
El documento señala que Colombia cuenta actualmente con 7,2 años de reservas probadas de petróleo y 5,9 años de reservas de gas, según datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Además, advierte que durante 2025 la producción de gas cayó 17,1% y la de petróleo disminuyó 3,4%, mientras que las importaciones ya representan el 25% del gas comercializado en el país.
Las organizaciones indicaron que la reducción de reservas coincide con una disminución en la actividad exploratoria. Entre 2022 y 2025 la inversión exploratoria en Colombia cayó 42%, de acuerdo con el análisis presentado por los gremios. El informe añade que otros países de la región como Brasil, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela avanzaron en nuevos procesos de contratación y apertura de inversión para el sector energético.
“Los hidrocarburos continúan siendo fundamentales para la seguridad energética, el empleo y el funcionamiento de sectores esenciales de la economía y la vida cotidiana de millones de colombianos”, señalaron los gremios.
Presión sobre el abastecimiento y la infraestructura
El informe plantea que las dificultades para garantizar el abastecimiento energético no solo están relacionadas con la reducción de reservas y producción, sino también con problemas operativos y de orden público que afectan la infraestructura del sector. Según el análisis gremial, durante 2025 se registraron 1.363 bloqueos a operaciones, más de 580 atentados contra oleoductos y 1.078 conexiones ilícitas a la infraestructura energética. Las organizaciones indicaron que estos hechos afectan la viabilidad operativa de los proyectos y generan impactos sobre el abastecimiento y el desarrollo regional.
Los gremios sostuvieron que estos eventos han incidido en menores ingresos para las regiones y para la Nación debido a interrupciones en producción y transporte de hidrocarburos. También afirmaron que las afectaciones repercuten en la inversión social y en la contratación regional asociada a las actividades de exploración y producción.
“El documento surge en un momento clave para Colombia, previo al próximo periodo de Gobierno, con el propósito de aportar elementos técnicos al debate nacional sobre seguridad energética, abastecimiento, competitividad, desarrollo regional y transición energética responsable”, señalaron las asociaciones.
Medidas propuestas
Las organizaciones hacen un llamado a adoptar medidas que permitan restablecer condiciones para la inversión en exploración y producción. Entre las propuestas incluyeron la asignación de nuevas áreas para contratos de hidrocarburos y la firma de acuerdos con condiciones de seguridad jurídica para los inversionistas. El análisis también propone incentivar la actividad exploratoria dentro de contratos existentes y avanzar en una política tributaria que reduzca y estabilice la carga impositiva del sector. Las asociaciones consideran que las condiciones fiscales tienen incidencia sobre la llegada de capital y la competitividad frente a otros mercados de América Latina.
Otra de las recomendaciones incluidas en el documento es acelerar los procesos de licenciamiento ambiental y consulta previa mediante mecanismos de coordinación interinstitucional. Los gremios plantearon que los tiempos de aprobación y trámites administrativos afectan la ejecución de proyectos y el desarrollo de nuevas áreas de producción.
Las organizaciones incluyeron además un capítulo relacionado con la infraestructura energética y los esquemas de abastecimiento de combustibles líquidos. Allí proponen fortalecer redes de transporte y almacenamiento, además de priorizar regiones consideradas estratégicas para el desarrollo gasífero como Sinú-San Jacinto, Valle Inferior del Magdalena, Piedemonte Llanero y La Guajira.
Propuesta para yacimientos no convencionales
Uno de los planteamientos centrales del documento corresponde al desarrollo de yacimientos no convencionales mediante proyectos de shale gas y shale oil. Los gremios afirmaron que estos recursos representan una posibilidad para ampliar reservas de petróleo y gas en Colombia y disminuir la dependencia futura de importaciones. De acuerdo con el análisis técnico citado por las organizaciones, el potencial de recursos en el Valle Medio del Magdalena permitiría duplicar las reservas de petróleo e incrementar de forma significativa las reservas de gas natural. Los gremios señalaron que este escenario podría contribuir a garantizar el abastecimiento energético para hogares, industria y sectores productivos.
“El desarrollo de recursos de shale gas y shale oil podría duplicar las reservas de petróleo y aumentar significativamente las de gas, reduciendo la dependencia futura de importaciones y aportando mayor estabilidad a hogares, industria y sectores productivos”, indica el documento. Las asociaciones señalaron que cualquier desarrollo de yacimientos no convencionales debe realizarse bajo estándares técnicos, ambientales, sociales y regulatorios, apoyados en tecnologías para monitoreo y control de riesgos operativos.
El documento también menciona la necesidad de impulsar proyectos de recobro mejorado y producción incremental en campos existentes. Según el análisis gremial, estas iniciativas permitirían aumentar la extracción de recursos en áreas actualmente operativas sin depender exclusivamente de nuevos descubrimientos. Entre las medidas planteadas se incluyó el impulso a tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), con el argumento de reducir emisiones asociadas a la actividad de hidrocarburos y avanzar en procesos de transición energética.
Fortalecimiento institucional y transición energética
Los gremios señalaron que la institucionalidad técnica, ambiental y social debe fortalecerse para responder a los desafíos operativos del sector. Dentro de las recomendaciones propusieron mejorar mecanismos de gestión de conflictividad social, aumentar la protección de infraestructura crítica y reforzar herramientas de seguimiento y transparencia en el Sistema General de Regalías. Las organizaciones también pidieron ampliar los mecanismos de participación ciudadana relacionados con la ejecución de recursos de regalías y los proyectos de inversión regional financiados con ingresos provenientes de la actividad petrolera y gasífera.
En el documento, los gremios sostienen que la transición energética debe construirse mediante la coexistencia de distintas fuentes de generación y abastecimiento. Las asociaciones indicaron que el proceso debe desarrollarse con criterios técnicos, de sostenibilidad y confiabilidad energética. “Los gremios reiteran que la transición energética debe construirse desde la integración y coexistencia de diferentes fuentes energéticas, con criterios técnicos y sostenibles”, señala el análisis.
Las organizaciones resaltaron el papel del gas natural dentro de ese proceso y afirmaron que actualmente más de 36 millones de colombianos utilizan este combustible. El proyecto Sirius, por ejemplo, según las estimaciones del sector, podría cubrir hasta el 40% de la demanda nacional de gas durante la próxima década. El análisis gremial sostiene que el gas natural tiene un papel estratégico para la confiabilidad energética y la competitividad industrial, en especial en un escenario de reducción de reservas nacionales y aumento de importaciones.
Aporte económico del sector
Los gremios también destacaron el peso económico del sector de hidrocarburos dentro de las finanzas públicas y la economía nacional. Según las cifras citadas en el documento, entre 2021 y 2025 el sector aportó en promedio 4,2% del Producto Interno Bruto, equivalente a 67,5 billones de pesos anuales. Las organizaciones indicaron además que la cadena de hidrocarburos representó 16,6% de la Inversión Extranjera Directa en el país y participó con 30,5% de las exportaciones totales de Colombia durante ese periodo.
En materia fiscal, los aportes del sector equivalieron en promedio al 24% de los ingresos del Gobierno Nacional Central entre 2021 y 2024. Asimismo, indicó que durante los últimos 15 años la actividad petrolera y gasífera transfirió 104 billones de pesos en regalías. Los gremios señalaron que estos recursos financian programas de salud, educación e infraestructura en distintas regiones productoras y sostuvieron que el comportamiento del sector tiene incidencia directa sobre el recaudo fiscal y la inversión pública.



