Incendio en centro petrolero de EAU mientras Irán promete tomar represalias
Un importante centro energético en Emiratos Árabes Unidos sufrió graves interrupciones tras un ataque con drones el sábado 14 de marzo de 2026, mientras Irán adoptaba una postura desafiante y amenazaba con atacar objetivos estadounidenses en la región. El conflicto, que ya entra en su tercera semana, ha causado más de 2.000 víctimas mortales y provocado la mayor disrupción en el suministro petrolero de la historia.
Advertencias iraníes y evacuaciones civiles
Irán advirtió específicamente que podría atacar "escondites" estadounidenses en territorio emiratí, instando a la población civil a evacuar puertos, muelles y zonas cercanas a instalaciones militares. Un portavoz militar iraní alegó que Washington había atacado islas iraníes desde esas ubicaciones, declarando que "Irán considera un derecho legítimo defender su soberanía nacional" mediante represalias contra el origen de los lanzamientos de misiles.
Las autoridades iraníes identificaron como objetivos potenciales:
- El puerto de Jebel Ali en Dubái
- El puerto de Jalifa en Abu Dabi
- El puerto de Fujaira en EAU
- Sucursales de bancos estadounidenses en el golfo Pérsico
Impacto en el suministro petrolero mundial
El ataque al centro energético ha tenido consecuencias inmediatas en el mercado global de hidrocarburos. Algunas operaciones de carga de petróleo se suspendieron en el emirato de Fujaira, un crucial centro de abastecimiento y terminal de exportación que maneja aproximadamente un millón de barriles diarios de crudo Murban, equivalente al 1% de la demanda mundial.
Las imágenes televisivas mostraron columnas de humo oscuro y espeso elevándose desde las instalaciones afectadas, mientras el tráfico marítimo en una región que suministra la quinta parte del petróleo mundial se encontraba paralizado, disparando los precios internacionales del crudo.
Respuesta estadounidense y movilización internacional
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que "muchos países" enviarán buques de guerra a la región para garantizar el libre tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del suministro mundial de energía fósil. En una publicación en Truth Social, Trump mencionó específicamente a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido como posibles participantes en esta coalición naval.
"Estados Unidos bombardeará sin piedad la costa y seguirá hundiendo barcos y buques iraníes", advirtió Trump, quien había amenazado previamente con atacar la infraestructura petrolera en la isla iraní de Jark si Teherán no cesaba sus ataques a buques en el estrecho.
Escalada militar y daños reportados
El Mando Central estadounidense declaró que sus fuerzas atacaron más de 90 objetivos militares iraníes en la isla de Jark, destruyendo instalaciones como almacenes de minas navales y búnkeres de misiles. Esta isla representa la terminal de exportación del 90% de los envíos petroleros de Irán, situada aproximadamente a 500 kilómetros al noroeste del estrecho de Ormuz.
Por su parte, Irán lanzó el sábado nueve misiles balísticos y 33 drones hacia territorio emiratí, según confirmó el Ministerio de Defensa de los EAU. A pesar de los daños reportados por Estados Unidos, las autoridades iraníes restaron importancia a la magnitud de los mismos y amenazaron con intensificar el uso de armas más potentes.
Tensión diplomática y reacciones regionales
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que su país respondería a cualquier bombardeo contra sus instalaciones energéticas y advirtió que atacaría empresas estadounidenses en la región o compañías en las que Washington tenga participaciones significativas.
Mientras tanto, crece el resentimiento en las capitales árabes del golfo Pérsico, que se sienten arrastradas a un conflicto que ni iniciaron ni respaldaron, pero por el que ahora pagan consecuencias económicas y militares. Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente emiratí, calificó la estrategia iraní como "impotencia militar, bancarrota moral y aislamiento político" en una publicación en la red social X.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, insistió en que la estratégica vía navegable del estrecho de Ormuz debe permanecer cerrada como herramienta de presión, mientras analistas como Helima Croft de RBC Capital señalaron que "la Guardia Revolucionaria está enviando un mensaje de que no hay refugio seguro en este conflicto en rápida expansión".
