Inversiones petroleras en Colombia para 2026: estrategias divergentes de los gigantes del sector
Tras un 2025 caracterizado por los precios bajos del petróleo, las principales compañías que operan en Colombia han revelado sus planes de inversión para el año 2026. Las estrategias muestran un panorama diverso, con algunas empresas optando por la cautela y otras reforzando significativamente sus apuestas en el país.
Ecopetrol: la petrolera más grande con inversión multimillonaria
Como la empresa petrolera más grande que opera en Colombia, Ecopetrol ha diseñado un ambicioso plan de inversiones que oscila entre 22 y 27 billones de pesos (aproximadamente hasta 6.600 millones de dólares). De este monto, alrededor de 14 billones de pesos estarán enfocados en conseguir una producción orgánica de entre 730.000 y 740.000 barriles de petróleo equivalente por día (bped).
La compañía planea perforar entre 380 y 430 pozos de desarrollo, con el 95 por ciento de estas operaciones concentradas en territorio colombiano y el 5 por ciento restante en Estados Unidos, donde mantiene operaciones de fracking. En exploración, Ecopetrol proyecta la perforación de ocho a diez pozos exclusivamente en Colombia, principalmente en zonas de costa afuera, Meta y Putumayo.
GeoPark: aumento significativo en su presupuesto
Para 2026, GeoPark tiene previsto invertir entre 110 y 120 millones de dólares en Colombia, una cifra superior al presupuesto de 80-90 millones de dólares destinado el año pasado. Con estos recursos, la compañía busca respaldar una producción de 24.500 a 26.000 bped.
En su bloque insignia Llanos-34, GeoPark planea perforar de 10 a 14 pozos de desarrollo, evaluación e inyección, además de realizar entre 20 y 22 reacondicionamientos. La empresa también se enfocará en aumentar su producción y reservas en los Llanos Orientales mediante la delimitación y desarrollo de nuevos descubrimientos en el bloque Llanos-123.
Parex Resources: mantiene su presupuesto de 300 millones de dólares
Durante 2026, Parex Resources espera invertir 300 millones de dólares en Colombia, manteniendo el mismo presupuesto establecido para el año anterior. La compañía canadiense, que opera exclusivamente en Colombia, tiene como objetivo alcanzar un promedio de 47.000 bped, lo que representaría un incremento del 5 por ciento respecto a 2025.
Del presupuesto total, 170 millones de dólares serán destinados a perforar pozos de desarrollo y exploración en bloques como Llanos-34, Cabrestero, Llanos-32, CPO-10 y VIM-1, así como en otros activos de la compañía en Putumayo. Adicionalmente, se destinarán 20 millones de dólares para perforar tres pozos exploratorios en los Llanos y Putumayo.
Gran Tierra Energy: reduce su presupuesto a la mitad
En contraste con las demás compañías, Gran Tierra Energy ha optado por una estrategia más conservadora, estimando inversiones entre 120 y 160 millones de dólares para 2026. Esta cifra representa casi la mitad del presupuesto de 240 a 280 millones de dólares programado para 2025.
Con este presupuesto reducido, la compañía espera lograr una producción de 21.000 a 24.000 bped en Colombia, lo que representaría hasta un 51 por ciento de su meta global. Su programa en el país se enfocará en proyectos de desarrollo de rápida recuperación con el fin de maximizar el flujo de caja libre.
Contexto estratégico y perspectivas futuras
Las inversiones planificadas por estas compañías reflejan diferentes enfoques estratégicos frente al mercado petrolero colombiano. Mientras algunas apuestan por el crecimiento y la expansión, otras priorizan la eficiencia y la optimización de recursos existentes.
Es importante destacar que estos planes podrían verse afectados por factores externos como la evolución de los precios internacionales del petróleo, cambios en la política energética del país y desarrollos geopolíticos en la región. La consolidación del sector continúa siendo un tema relevante, especialmente considerando la reciente adquisición anunciada por GeoPark de los activos de Frontera Energy en Colombia.
Las regiones de los Llanos Orientales, el Caribe colombiano y Putumayo seguirán siendo focos principales de inversión, con las compañías buscando tanto mantener sus niveles de producción actuales como sentar las bases para crecimiento futuro en un mercado energético en constante transformación.