Un análisis crítico sobre el desmantelamiento petrolero en Colombia
La industria del petróleo y gas en Colombia atraviesa una agonía sin precedentes, según revela el nuevo libro de Francisco José Lloreda Mera, rector de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. La obra, descrita por la editorial como "una radiografía exhaustiva, documentada y crítica", expone el sistemático desmantelamiento de este sector estratégico y sus profundas consecuencias.
Pérdida de autosuficiencia energética
El análisis documenta cómo Colombia ya perdió su autosuficiencia en gas natural, y advierte que, de continuar las actuales tendencias, en pocos años ocurrirá lo mismo con el petróleo. Esta situación representa un punto de inflexión histórico para un país que durante más de un siglo desarrolló una industria petrolera pujante.
Lloreda Mera, quien asumió la rectoría de la Utadeo hace un mes, argumenta que nunca antes en la historia colombiana se había implementado una política de exterminio contra este sector. El autor desmonta lo que califica como "un sofisma peligroso": la idea de que continuar con la actividad petrolera en Colombia sería decisivo para evitar la extinción humana por cambio climático.
Consecuencias económicas y sociales
El libro profundiza en las repercusiones multidimensionales de este desmantelamiento:
- Impacto económico directo en las finanzas públicas
- Efectos sociales en regiones petroleras
- Vulnerabilidad energética creciente
- Pérdida de competitividad internacional
La investigación subraya la insignificante contribución de Colombia al cambio climático global en comparación con otros países, cuestionando así las bases de las políticas que están llevando al sector a su declive acelerado.
Esta obra se presenta en un momento crucial para el debate energético nacional, ofreciendo datos documentados y análisis rigurosos sobre uno de los temas más sensibles para el futuro económico del país. La publicación marca también el inicio de la gestión de Lloreda Mera al frente de una de las universidades más importantes de Bogotá, combinando así su experiencia en el sector energético con su nuevo rol académico.



