Los precios internacionales del petróleo profundizaron sus pérdidas este miércoles ante las señales de normalización en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El mercado reaccionó al aumento del número de buques tanque que volvieron a cruzar la vía y a los avances iniciales en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto que alteró durante meses el suministro de hidrocarburos en Oriente Medio.
Caída del Brent y el WTI
El crudo Brent para entrega en agosto caía 2 por ciento hasta los US$75,47 por barril hacia las 10:25 de la mañana en Londres, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedía también 2 por ciento y se ubicaba en US$71,63 por barril. La corrección refleja un cambio significativo en la percepción de riesgo de los inversionistas respecto al abastecimiento global de petróleo.
Más petroleros vuelven a cruzar el estrecho de Ormuz
Uno de los factores que más influyó en el comportamiento del mercado fue el aumento sostenido del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Los buques están transitando nuevamente la vía con sus sistemas de rastreo activados, lo que ha sido interpretado por el sector naviero como un indicador de mayor confianza frente a las condiciones de seguridad en la región.
De acuerdo con datos citados por la plataforma Kpler, al menos 36 buques de materias primas cruzaron el lunes por el estrecho, el mayor volumen registrado desde el inicio de la guerra. Paralelamente, la Organización Marítima Internacional informó que recibió garantías de seguridad que permiten la salida de cientos de embarcaciones desde el golfo Pérsico.
La reapertura progresiva de esta ruta es observada de cerca por los mercados debido a su relevancia para el comercio energético mundial. Antes del conflicto, por el estrecho transitaba cerca del 20 por ciento de los hidrocarburos consumidos en el planeta. Aunque el flujo actual aún equivale a cerca del 40 por ciento de los niveles habituales en tiempos de paz, la tendencia apunta a una recuperación gradual del transporte marítimo.
Recuperación de exportaciones presiona los precios del crudo
La normalización de los flujos energéticos también comienza a reflejarse en las exportaciones de los productores del Golfo. La Agencia Internacional de Energía estima que Emiratos Árabes Unidos está exportando petróleo a cerca del 85 por ciento de los niveles previos al conflicto. En las últimas semanas, Emiratos Árabes Unidos ha vendido alrededor de 60 millones de barriles desde el interior del golfo Pérsico. Este incremento en la disponibilidad de crudo ha contribuido a una caída de los precios físicos y a una reducción de las primas que los compradores estaban dispuestos a pagar para asegurar suministros inmediatos.
La debilidad también se observa en los indicadores financieros del mercado petrolero. El diferencial entre los dos contratos más cercanos del Brent se redujo a apenas US$0,15 por barril en backwardation, muy lejos de los cerca de US$10 que alcanzaba a comienzos de abril. Para los operadores, este comportamiento refleja una menor preocupación por eventuales interrupciones del suministro en el corto plazo.
Los precios del petróleo han retrocedido cerca de 40 por ciento desde los máximos alcanzados durante el punto más intenso de la guerra. Incluso el Brent llegó a ubicarse por debajo de los US$75 por barril, muy lejos del máximo de US$126 que registró durante el conflicto.
Negociaciones entre Estados Unidos e Irán mantienen la atención del mercado
Aunque el mercado ha reaccionado positivamente a la reapertura de Ormuz y al regreso de los barriles al circuito comercial, las conversaciones entre Washington y Teherán continúan siendo un factor determinante para la evolución de los precios. Estados Unidos e Irán han reconocido avances iniciales en el proceso destinado a alcanzar un acuerdo permanente que permita poner fin a la guerra iniciada a finales de febrero. Sin embargo, persisten diferencias importantes entre ambas partes sobre varios de los asuntos centrales de la negociación.
Desde Teherán, el jefe negociador Mohamad Baqer Qalibaf afirmó que el memorándum de entendimiento alcanzado gracias a la mediación de Pakistán constituye “una declaración de derrota de Estados Unidos”. Al mismo tiempo, Washington busca tranquilizar a sus aliados regionales mediante una gira diplomática encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Las discrepancias también se mantienen en torno al programa nuclear iraní. Mientras el presidente Donald Trump aseguró que Irán aceptó permitir el regreso de los inspectores internacionales, las autoridades iraníes han señalado que no tienen intención de hacerlo. Aun así, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, sostuvo que las inspecciones “tendrán lugar”, aunque no se ha indicado un cronograma.
Pese a estas diferencias, el mercado parece concentrarse en las señales de recuperación del suministro energético. Gregory Daco, economista de EY-Parthenon, señaló que “la normalización de las condiciones de suministro energético debería ser progresiva”, aunque advirtió que los precios del petróleo probablemente se mantendrán hasta finales de año por encima de los niveles observados antes de la guerra.
Este artículo fue construido con la asistencia de una inteligencia artificial con base en información de AFP y Bloomberg, y fue revisado por el periodista.



