Colombia enfrenta panorama complejo en producción de hidrocarburos
El sector petrolero colombiano inició el año 2026 con cifras preocupantes que reflejan un deterioro significativo en su capacidad productiva. Según datos oficiales de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), durante el mes de febrero la producción de crudo alcanzó apenas 734.924 barriles diarios, lo que representa una caída del 2,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando se registraron 755.600 barriles diarios.
Niveles históricamente bajos en producción petrolera
Sergio Cabrales, docente, investigador y consultor del sector minero energético, destacó la gravedad de esta situación al señalar que "el valor alcanzado en febrero de 2026 fue el más bajo para este mes desde 2015". En sus declaraciones a través de redes sociales, Cabrales enfatizó que Colombia no había experimentado niveles tan reducidos de producción petrolera en un mes de febrero durante los últimos once años.
La tendencia negativa se mantuvo durante los primeros dos meses del año, donde el promedio de producción se situó en 741.000 barriles diarios, lo que implica una disminución del 2,9% frente al mismo período de 2025. Esta reducción equivale a 22.100 barriles diarios menos en promedio cada día, afectando significativamente los ingresos fiscales del país.
Importaciones de gas superan el 20% del consumo nacional
Mientras la producción petrolera decae, las importaciones de gas natural muestran una tendencia contraria y preocupante. Según el análisis de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (Acipet), en febrero de 2026 el volumen de gas importado alcanzó el 22,82% del consumo total del país, superando significativamente la barrera del 20%.
Campetrol, gremio representativo del sector, complementó esta información revelando que durante los primeros dos meses del año, el promedio diario de importaciones de gas fue de 183,2 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), lo que representa un incremento anual del 13,3% en la dependencia de suministros externos.
Santander mantiene posición como cuarto productor nacional
En el panorama regional, el departamento de Santander se mantiene como el cuarto mayor productor de petróleo del país, con una producción acumulada de 2,3 millones de barriles de crudo durante lo corrido del año. Sin embargo, la producción de gas fiscalizada en esta región también experimentó una contracción, registrando 1.162 MPCPDC en febrero, con una caída del 2,35% respecto a enero de 2026.
Factores que explican la contracción productiva
Según análisis sectoriales, la variación mensual en la producción petrolera se explica por diversos factores operativos y de entorno, particularmente asociados al relacionamiento con comunidades y a la gestión de activos en los campos de producción. Estos elementos han generado interrupciones y reducciones en la capacidad extractiva de varias operaciones petroleras en el territorio nacional.
Respuesta gubernamental ante el escenario internacional
Frente a este complejo panorama, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, se refirió a la situación del precio internacional del petróleo y sus efectos en el déficit del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC). Palma reconoció que el país enfrenta un choque internacional en los mercados energéticos y señaló la necesidad de ajustar los precios de los combustibles para reflejar la realidad del mercado.
El ministro enfatizó que cualquier ajuste se realizaría de manera "gradual y sensible", protegiendo especialmente al transporte de carga, el abastecimiento de alimentos y el transporte público. "Debemos actuar con responsabilidad: los precios internacionales han subido y es necesario reflejar esa realidad, pero lo haremos protegiendo los sectores esenciales de la economía", declaró el jefe de la cartera minero-energética.
Esta situación plantea importantes desafíos para la política energética colombiana, que deberá equilibrar la necesidad de mantener precios accesibles para los consumidores con la realidad de un mercado internacional volátil y una producción doméstica en declive.



