Escalada del petróleo internacional presiona precios de combustibles en Colombia
La preocupación se extiende por Colombia y América Latina ante la escalada de los precios del petróleo a nivel mundial, que amenaza con impactar directamente el costo de la gasolina y otros combustibles en el mercado interno. Este lunes 24 de marzo, el crudo Brent alcanzó los 103,67 dólares por barril, un incremento significativo atribuido a la crisis generada por la guerra contra Irán y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, ruta crucial para el transporte de combustible.
Declaraciones del presidente Petro sobre posibles ajustes
Frente a este escenario, el presidente Gustavo Petro se pronunció con claridad: "si es necesario que suba la gasolina, subirá", señalando que el diésel mantendría subsidios únicamente para el transporte de carga. El mandatario colombiano aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a la transición energética, sugiriendo a los usuarios de gas, gasolina y diésel migrar hacia la electricidad limpia.
"Paneles solares y carros eléctricos que ya se producen en Colombia. Cocinas eléctricas con paneles solares", afirmó Petro, destacando alternativas disponibles en el país para reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Contexto actual de precios y advertencias de Anif
Actualmente, el precio de la gasolina en Colombia se mantiene en 15.000 pesos por galón, pese a que el Gobierno Nacional decretó una rebaja de 500 pesos en febrero pasado. Sin embargo, análisis del Centro de Pensamiento Económico Anif alertan sobre la necesidad urgente de ajustes en los costos de los combustibles.
Según Anif, el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (FEPC) está creciendo de manera alarmante. De mantenerse el escenario actual sin ajustes en los precios internos, el déficit del FEPC podría rondar los 10,7 billones de pesos en 2026, acumulando un total de 136 billones desde su creación.
Esta cifra equivaldría aproximadamente a 15 reformas tributarias o 1,5 veces el total de recursos de aseguramiento girados al sistema de salud en 2025, según los cálculos presentados por la entidad.
Propuesta de mecanismo de ajuste y panorama regional
Anif propone implementar un mecanismo de ajuste que incluya un periodo de incrementos graduales en los precios de la gasolina corriente y el ACPM, para luego converger hacia los precios internacionales de forma suavizada. Este enfoque buscaría "una menor volatilidad para los consumidores y menor discrecionalidad al momento de fijar los precios".
La problemática no es exclusiva de Colombia. En varios países de América Latina se vislumbran aumentos significativos en el precio de la gasolina, aunque con diferentes enfoques de política:
- En Chile, el nuevo gobierno implementó recientemente ajustes considerables: 31,7% para la gasolina y 62,2% en el diésel, acompañados de un paquete de ayuda que incluye congelar el precio del transporte colectivo hasta diciembre y entregar un bono a taxistas.
- En Honduras, el gobierno subsidia el 50% del aumento semanal del galón de gasolina regular de 91 octanos y el diésel, además del gas licuado propano, mitigando así el impacto de las alzas internacionales.
El gobierno hondureño justificó esta medida señalando en un comunicado: "Conscientes del impacto que esta situación genera en la economía de los hogares, el Gobierno ha decidido continuar con la implementación de un apoyo temporal".
Impacto en el consumo y perspectivas futuras
En Colombia, aproximadamente el 95% de la gasolina se destina al uso vehicular, lo que significa que cualquier aumento en su precio afectaría directamente a millones de colombianos en su movilidad diaria. Históricamente, incrementos significativos en el costo de la gasolina han presionado la migración hacia vehículos con diésel, tendencia que podría intensificarse en el escenario actual.
La situación plantea un dilema complejo para el gobierno colombiano: equilibrar la sostenibilidad fiscal del Fondo de Estabilización con el impacto social de posibles aumentos en los combustibles, en un contexto de crisis internacional que escapa al control directo de las autoridades nacionales.



