La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) registró en mayo una producción media de 18,82 millones de barriles diarios de crudo, lo que representa una caída cercana al 34% en comparación con los niveles de febrero, antes del inicio de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Según datos recopilados por institutos independientes y publicados en el informe mensual del grupo, aproximadamente 9,8 millones de barriles diarios de la Opep continúan fuera del mercado. Aunque varios países del Golfo Pérsico afectados por la crisis lograron recuperar parcialmente su producción en mayo, la reducción persiste.
Las cifras incluyen los 2,1 millones de barriles diarios producidos por Emiratos Árabes Unidos en mayo, a pesar de que el país abandonó la organización el 1 de mayo. Esta inclusión ayuda a dimensionar el impacto total sobre la oferta del grupo y la magnitud del ajuste respecto a los niveles previos a la crisis.
Caída intermensual de la producción
En comparación con abril, la producción de la Opep disminuyó en 177.000 barriles diarios. El principal factor fue la reducción de la producción iraní, que cayó en 546.000 barriles diarios, situándose en 2,3 millones de barriles diarios. Esta disminución refleja el peso de la guerra y las restricciones logísticas sobre el suministro regional. Irán es un actor clave en el mercado petrolero de la Opep, y su caída mensual contrarrestó los avances modestos de otros productores del Golfo.
Arabia Saudí recupera parcialmente su bombeo
Arabia Saudí, el mayor productor del grupo, bombeó en mayo 6,9 millones de barriles diarios, un aumento de 157.000 barriles diarios respecto a abril. Sin embargo, su producción sigue muy por debajo de los cerca de 10 millones de barriles diarios registrados antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran los bombardeos contra Irán el 28 de febrero. Aunque hay señales de recuperación en algunos productores, la oferta total sigue limitada por las restricciones regionales.
Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos también registraron aumentos modestos en su oferta durante mayo, pero estas subidas fueron insuficientes para cumplir con las cuotas de producción más elevadas acordadas previamente por el grupo.
Escenario complejo para la Opep
La Opep enfrenta una situación complicada: mientras algunos miembros intentan recuperar capacidad productiva, la crisis geopolítica mantiene fuera del mercado una parte importante del suministro, limitando el efecto de las recuperaciones parciales. La brecha entre la producción real y las cuotas acordadas refleja las dificultades prácticas para aplicar las decisiones del grupo en un contexto de guerra y restricciones al transporte energético. Aunque las cuotas aumenten en teoría, la capacidad efectiva de los países para cumplirlas depende de condiciones operativas, seguridad y acceso a rutas de exportación.
El caso de Arabia Saudí es especialmente relevante por su peso en el mercado. Su avance mensual ayudó a amortiguar la caída general, pero no fue suficiente para compensar el retroceso iraní ni para devolver a la Opep a los niveles de producción de febrero.
Menor oferta impulsa el precio del barril
La reducción sostenida de la oferta se reflejó en el precio del barril referencial de la Opep, compuesto por doce calidades de crudo. En mayo, el precio promedio fue de US$114, un incremento del 5,5% respecto a abril. Este aumento responde a la menor disponibilidad de crudo en un contexto marcado por la guerra, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la incertidumbre sobre la capacidad de los productores del Golfo para estabilizar su oferta.
La presión no se limita a los miembros de la Opep. Los diez países aliados del grupo, liderados por Rusia, bombearon en conjunto 14,3 millones de barriles diarios en mayo, una cifra similar a la de abril. Así, la producción total de la alianza Opep+ (Opep más aliados) se situó en 33,13 millones de barriles diarios en mayo, frente a los 42,75 millones de febrero, antes de que la guerra alterara el equilibrio regional.
En tres meses, la Opep+ dejó de producir cerca de 9,62 millones de barriles diarios, una caída que ayuda a explicar el incremento de precios y la preocupación en los mercados energéticos. El informe mensual confirma que la crisis en Oriente Medio afecta no solo a Irán, sino al conjunto de la oferta coordinada por la Opep y sus aliados.
Por ahora, el mercado sigue condicionado por tres factores: la capacidad de los países del Golfo para aumentar su bombeo, la evolución de la guerra y el futuro del tránsito energético por Ormuz. Mientras estos elementos sigan bajo presión, la oferta de crudo se mantendrá limitada y los precios tenderán al alza.



